lunes, 2 de julio de 2007

11 Hombres, Víctimas de Una Guerra sin Sentido

Por Patricia Chacón.
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Nos encontramos en una encrucijada sin salida, una guerra sin fin, que pronto acabara con la vida de todos, una guerra que nos demuestra continuamente que la razón y el poder son más fuertes que el dolor, el sufrimiento y el amor, de quienes aún tienen limpio el corazón y sus manos, de la sangre de seres humanos inocentes, que se derrama entre los limbos de nuestras tierras. Tierras que fueron tomadas a la fuerza, para alcanzar el sueño y los objetivos de tan solo unos cuantos, y no de 43 millones de colombianos. Que intentan sobrevivir con sus buenas acciones, con un trabajo arduo, pero honesto que no cobra vidas, y que al contrario ayuda a florecer la tierra.

Que culpa tenemos los Colombianos, de las continuas rivalidades de un gobierno intransigente y una guerrilla que intenta luchar por ideales no definidos, ideales que han perdido su rumbo, y se han desviado a tomar las vidas de un pueblo atormentando, manchado y cansado de tanta deshonestidad, de tanta violencia, de tanto oscurantismo, que embelese nuestro ojos de lagrimas cristalizadas, por los fuertes vientos que empañan la alegría y la prosperidad de una Colombia hermosa, llena de gente buena, de ríos caudalosos, de cerros enormes, que eran de todos y que ahora ya solo tienen un dueño, que impide el paso y el transitar tranquilo de cada uno de nosotros.

Hoy los pájaros ya no cantan, ya no vuelan tranquilos, los únicos que transitan libremente son los chulos, quienes revoletean informando que hay carne a la vista. Que no has sucedido, que nos pasa, que nos falta, que avalancha a pasado por nuestras mentes, y ha cambiado su forma de mirar, oír, pensar y expresarle al otro lo importante que es. Porque sacrificamos a quienes llevan nuestra misma sangre, son hechos de nuestra propia carne y que se sostienen del mismo material de nuestros huesos.

Estamos exhaustos de tanta violencia, la muerte de estos 11 hombres nos ha sacudido, nos ha estremecido, ¿que pasa Colombia?, ¿que pasa presidente será que su técnica militar funcionara algún día? ¿Cree usted que ésta es la mejor salida, para liberar del cautiverio a quienes simplemente han querido aportar al desarrollo de este país? ¿Qué sucedería si fuera algunos de sus hermanos, o familiares lo que se encuentren en situaciones tan precarias e inhumanas, como las que están atravesando los secuestrados en este momento? ¿3 años después me pregunto que espera usted, para que quede en libertad, una mujer que lucho por sus ideales y los de un pueblo que no logro representar?, ¿Qué falta aún para que Ingrid Betancourt quede libre?, mas enfrentamientos y muertes. ¿Qué pasa con ustedes señores guerrilleros?, ¿acaso por su cuerpo no corre nuestra misma sangre?, ¿porque tanta tortura, que quieren, que esperan?, porque no luchan entre ustedes y nos dejan en paz a quienes no tenemos ni arte ni parte.

El descaro y la desfachatez me indignan aún más, después de que han arrebatado la vida con sus propias manos, se dignan en enviar condolecías, ramos de flores y unirse al dolor de aquellos que sufrieron la gran perdida de sus esposos, padres, abuelos, amigos, hermanos e hijos. De que le sirve a un hijo huérfano una condolencia de quien apunto el gatillo y asesino a su padre; acaso, esto se lo devolverá algún día.

Basta ya, pedimos, suplicamos, imploramos, como colombianos dueños de este país, de estos ríos y de estas tierras, exigimos nuestros derechos como pueblo, se nos sea respetada la vida de todos, y se acabe esta guerra que no nos permite dormir tranquilos, respirar en paz, pensar coherentemente, y sentir libremente.

Ustedes también son dueños de esta Colombia, porque no se unen para alcanzar la paz que tanto nos hace falta, porque no seden un poco, y dejan atrás tanto odio, resentimiento, rivalidad, envidia, y botan al piso esas armas, y se equipan de amor, y tranquilidad. Los fusiles solo causan desastres, desconsuelo, y al final no quedarán ni siquiera ustedes, y se habrá perdido tanto tiempo en guerras; el tiempo perdido lo lloran los santos, luchemos por cosas que si valen la pena y que nos convertirá en una nación poderosa y única. Lleguen a un acuerdo, las palabras muchas veces son mas fuertes que las bombas, ejercen mas poder y mejores resultados.

Si nadie sede continuaran las muertes, si nadie para, todo se destruirá y el dinero se perderá en el tiempo, las ideas de grandes hombres morirán y ni siquiera su recuerdo prevalecerá en la historia.

4 comentarios:

Estella dijo...

Patricia:felicitaciones por su análisis tan sentido de la situación actual de nuestro país,donde se siente uno tam impotente ante la realidad.Ahí es donde me parece tan importante la creación de estos espacios de opinión,donde convergen,diferentes puntos de vista.

Jaime dijo...

Es una situación muy complicada, ya que el círculo de violencia se repite a diario...Son tantos y tantos años de dolor y venganzas; que generan mucha más violencia....Además hay muchos intereses de por medio...Y generalmente los más perjudicados son los inocentes, los que como tu dices no son "Arte ni Parte".

Gracias.

etoile dijo...

Ojala todo fuera tan fácil.
Tienes mucha razón en todo lo que dices, lo que pasa es que una cosa son las palabras y otra los hechos.

El problema de la violencia en nuestro país, es algo de años, y no se va a solucionar de un día para otro, es demasiada sangré derramada, demasiadas familias destrozadas, muchos niños huérfanos, mucho mucho rencor, el cual no están dispuestos a olvidar así como así, lo único que buscan es la venganza.

Después de sufrir una perdida, la vida les cambia, el sentido de sus vidas y todo gira empieza a girar en torno a la venganza.

Patricia dijo...

Etolie tienes muchas razón, pero por eso es que estamos como estamos, porque no albergamos algo diferente a rencor y resentimiento, y no solo cuando suceden cosas como estas... En la vida cotidiana cualquier roce o malentendido deja fuertes odios y rencores que no ayudan en nada a la paz de este país.

Y aunque las palabras parezcan faciles, pienso que nada es fácil, decir lo que se dice puede ser un arma de doble filo, ir encontra de los que destruyen puede llegar a ser una gran desventaja.