miércoles, 7 de noviembre de 2007

Sobre la Renta

Por Santiago Bogoya.
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Conceptos tomados de Marx

Forma en la cual el plusvalor generado por el capital cae en el terrateniente. Esta forma de propiedad de la tierra es histórica, transmutada por el capital y el modo de producción. Modo supone que trabajadores (productores) se le expropies la tierra y se le vincule a un capitalista que explota la tierra con ganacias. Hay que anotar que esta expropiación se da a partir de la violencia, y la destrucción de la industria doméstica rural: para ejercer un poder total sobre los modos, y una cantidad de personas disponibles para ser explotadas.

Propiedad de la tierra supone el monopolio de ciertas personas sobre determinadas partes del planeta; lo curioso es que (en el origen) dichas personas se han autoregalado la tierra, pareciese como si un poder divino brotara de su frente. Talvez se creían hijos de dios y por lo tanto como él creó el mundo ellos tienen derecho a repartírselo según sus convenios. Si es así también les dio la espada para maltratar y asesinar a los de su propia condición: la humana. Esto fue lo que pasó en América tras la llegada de las diferentes oleadas migratorias europeas, grupos de personas que como en una piñata se repartieron los juguetes que encontraron en la fiesta. Y Efectivamente algunos de estos lazos han seguido hasta nuestros días, las grandes haciendas, de nuestros políticos mas entregados con la causa de los problemas sociales. Pero bueno, esta tierra adquiere entonces una forma puramente económica. El verdadero agricultor, que trabaja la tierra, es un asalariado, que está en manos de un arrendatario que es un capitalista el cual tiene una ganancia. Y en lo alto de la cima el terrateniente que disfruta del buen vino.

La renta dentro en su forma más sencilla, es definida como, una suma de dinero fijada por contrato, a cambio del permiso de utilizar por parte del que paga la suma, su capital en ese campo particular. Es entonces una forma en que se valoriza la tierra, pero ésta como advierte Marx no es producto del trabajo y por lo tanto no debe poseer precio alguno. Pero esto no ocurre en la producción capitalista.

Pero más gracioso aun, es cuando el suelo adquiere una mejora, esto no le cuesta nada al terrateniente pero, él se cree en derecho de cobrar más renta porque la tierra puede producir más.

En la renta de la tierra, lo peculiar es: con las condiciones dentro de las cuales los productos agrícolas se desarrollan como valores y con las condiciones de realización de esos valores, se desenvuelve la facultad de la propiedad de la tierra de apropiarse de una parte creciente de estos valores creados sin su participación; es decir, que una parte creciente del plusvalor se transforme en renta de la tierra.

Pero más triste es cuando se monopoliza las fuerzas naturales, que obviamente no se pagan pero que vuelven productiva una producción particular. Como el precio de la mercancía esta determinado por el trabajo social requerido, y este tipo de monopolio acude a unas determinadas características geográficas, la producción que ostente este medio obtendrá una plusganancia.

Así se obtiene lo que llamamos renta diferencial, donde el resultado de la productividad es diferente en iguales inversiones de capital, en iguales superficies de terreno, pero que se generan por la fertilidad y ubicación de las tierras.

Este tipo de renta puede expresarse de una manera más complejas cuando, se suma las diferencias en la distribución del capital asociado al arrendatario. Mas claramente surge de la sucesiva inversión de capital en el mismo suelo, la desigualdad se produce ahora para capitales diferentes invertidos sucesivamente en la misma porción de terreno. Ahora el otro tipo de renta importante es la renta absoluta, que es el cargo monetario por el acceso a un recurso exigido por un terrateniente independientemente de su productividad relativa.

En definitiva, con el sistema, los que ganan son los terratenientes, una especie inmutable en América latina, de apellidos de casta, herencias en los cargos públicos y en nuestro país hasta con asientos presidenciales.

1 comentario:

Natalia F. dijo...

¿todavía se sueña con Marx?

una neosoñadora