martes 27 de noviembre de 2007

Mejor Imposible

Por Estella Bogoya.
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Un tibio amanecer de finales del mes de Abril del año de 1986; arriban al portal de la clínica, MEJOR VIVIR, Pedro y María, tomados de la mano, unidos por una mezcla de preocupación y alegría, reflejadas en sus ojos, ante la llegada de su primogénito.

Cuando la luna llena iluminaba la estancia, bajo la mirada inquieta del médico, director de la Clínica; la expectante preocupación del padre, que recuerda un embarazo sin sobresaltos, cuidando en todo momento la paz y la tranquilidad de su amada pecocita. Pedro, cuestiona al médico, ¿doctor qué ocurre, pienso que es mejor llevar a María al Hospital? ¿María, mi amor qué opinas tú, cómo te sientes?. Mi tesorito, responde María, confío plenamente en el doctor, ten paciencia, todo va a salir muy bien. Pedro respira profundamente aliviado, ante la seguridad de María.

La enfermera, que hacía pocos meses había llegado de Suecia, amiga personal de Pedro y María; ingresa al consultorio con una tina colmada de agua que ha sido expuesta a la luz de la luna, con pétalos de rosas blancas, significando la pureza de la llegada de un ser muy especial. Doctor, dice la enfermera, ya está todo listo; muy bien, ya viene el bebé. Pedro contiene la respiración, no quiere perder ni un segundo de tan magno acontecimiento, María rebosa de alegría al sentir que su bebé ha nacido. Pedro y María se miran con infinita ternura, unidos por una indescriptible sensación de grandeza, agradecidos con el creador por permitir la llegada de Juanito, un hermoso bebé, de ceño fruncido, en señal de que extrañaba su anterior morada, pesó 4.5 kilogramos y midió 50 centímetros. Doctor, muchísimas gracias, disculpe mi angustia por favor, el doctor se dirige a Pedro, lo felicita, le da palmaditas en la espalda, Pedro no te preocupes, lo entiendo perfectamente. Observa a María, quien con lágrimas en los ojos, le agradece infinitamente. El médico realiza los exámenes de rigor tanto al bebé como a la joven madre. Doctor¿ Cómo se encuentra mi esposa y nuestro bebé? Pedro, MEJOR IMPOSIBLE.

domingo 25 de noviembre de 2007

Aquelarre

Por Santiago Bogoya.

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Es viernes. Precisamente el primer viernes después de Halloween. Por las entradas de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, desfilan estudiantes con toda suerte de carpas: con capacidad desde una pareja hasta un pelotón; rectangulares, en forma de iglú; con camuflado militar, pintadas con aerosol; o simplemente un par de plásticos y unas varillas para un montaje casero. Como niños exploradores se preparan para acampar en el campus universitario. No es que se vayan a tomar la universidad, como ha ocurrido en las protestas de los últimos años ante las reformas académicas internas, bloqueen edificios, y se queden dentro hasta que los saquen a la fuerza, les cierren la universidad, o se convoque a vacaciones anticipadas. No, nada de esto. Este viernes es distinto: es el único día del año en que las personas pueden pasar la noche dentro de la universidad con permiso de las directivas. Con la luz del día, en los verdes e irregulares prados universitarios, se acomodan los primeros campamentos de gitanos. Los más numerosos se concentran en dos sitios: la playa el único espacio verde que limita con el lado occidental de la plaza che, centro neurálgico de la institución, donde se encuentra la biblioteca central, la torre de enfermería y el auditorio León de Greiff. El otro punto de encuentro se concentra en los dominios de la facultad de artes, en un prado que limita con los edificios de arquitectura, música y artes plásticas. Sin embargo, como si el campus universitario fuera una representación en miniatura del espacio terrestre, no es difícil encontrar algunos que otros nómadas dispersos por toda la tierra. Con las primeras nubes anaranjadas y rojizas, el flujo de estudiantes se incrementa notablemente: la plaza che se llena de una densidad más intensa que una celebración de grados, una asamblea extraordinaria para convocar a un paro, o el ritual de convergencia de los encapuchados antes de tirar piedra por la entrada de la veintiséis. El flujo por los caminos que conducen a la plaza no tiene nada que envidiarle a un septimazo en pleno mediodía, o la salida de un rock al parque por la calle sesenta y tres. La plaza en sí se llena de círculos de amigos. Por los bordes, vendedores improvisados de mazorcas, empanadas, chorizos y arepas, arman asadores rudimentarios e inauguran el negocio. Otros vendedores móviles ofrecen cerveza (este año curiosamente sólo cerveza polar) cuartos de aguardiente, cajas de vino, y los más intrépidos se arriesgan con licores más caros de diez mil pesos. No obstante lo más común es hacer una vaca o recolecta de dinero entre compañeros, y enviar una delegación a comprar en las tiendas fuera de la universidad. Estos delegados deben tener cierta pericia: deben conseguir la mayor cantidad de trago al menor precio posible, o el trago que quieran tomar al mejor precio, y deben ser capaces de entrarlo sin que las requisas (que desde las cinco de la tarde los porteros hacen a las maletas de todas las personas que entran) lo detecten. También los jíbaros, vendedores de marihuana, se unen al comercio. Entre tanto una tarima puede albergar al caer la tarde alguna agrupación musical. Pero, entre los círculos, ya entrada la noche y la tarima desmontada, no es raro encontrar, una banda armada con tambores y flautas, amenizando algunas cumbias, algunas personas bailando descalzos y los más osados desnudos, o gente gritando: viva la nacional somos piel u n un grito de libertad. En su momento culme, a eso de las ocho de la noche, en la plaza che y alrededores se pueden contar hasta tres mil personas. Después la gente que no pasará la noche empieza a salir, y con más angustia entre diez y media y once, intentando coger el último transmilenio de la noche. A esa hora a la universidad ya no dejan entrar, y cuando uno sale ve algunos grupos de personas, que probablemente son delegados, intentando convencer a los porteros o buscando un lugar propicio para saltar la cerca que se constituye en la frontera del campus.

Entre los estudiantes que no se quedan se tejen leyendas de lo que ocurre esta noche. Entre los pasillos y las charlas desprevenidas, se dice que las personas se embriagan, se drogan, hacen orgías, y que en eventos anteriores hasta han aparecido muertos. Otros simplemente dicen que no pasa nada diferente de lo que pasa dentro de las culturas juveniles urbanas. Lo cierto es que por una noche en una universidad, ejemplo de la cultura letrada, elitista académicamente hablando, se funden lo popular y lo culto, la sagrada academia y el profano ocio, la juventud en todo su potencial imaginativo y creativo, voluptuoso, caminante al filo, suicida. Más allá de saber qué se celebra, esta noche se constituye en una práctica cultural, donde sale a relucir una parte de la vida universitaria, donde los jóvenes crean un microcosmos social.

A esta noche se le conoce como aquelarre. Según el diccionario de la Real Academia Española, aquelarre significa “junta o reunión nocturna de brujos y brujas, con la supuesta intervención del demonio ordinariamente en figura de macho cabrío, para la práctica de las artes de esta superstición”. De origen vasco, la palabra aquelarre, seguramente viajó por mar a estas tierras americanas, entre toneles de vino, imágenes paganas, e historias de origen popular sobre extraños conjuros y pactos para acceder a las fuerzas sobrenaturales de la naturaleza. Aquí, en este puñado de tierra que más tarde se conocería como Colombia, se debió mezclar con los rituales indígenas, y la religión musical de las poblaciones africanas esclavizadas. Sin embargo siempre debió luchar frente al poder elitista de la iglesia y la inquisición, baluarte del imperio español, que quería imponer los valores cristianos dentro de las tradiciones culturales de pueblos tan distintos y homogenizar la cultura en una tierra que proclamaba como suya. Ahora, en nuestros días, se mezcla con la cultura académica en la universidad insignia de Colombia, el primer viernes después de Halloween. ¿Qué tanto permanece de la tradición magistralmente expresada en el cuadro de Goya? ¿Cómo los jóvenes recrean contemporáneamente lo popular y lo culto? ¿Cómo juegan esa noche una sociedad faustiana pero a la vez mefistofélica, que siempre será la realidad misma?

jueves 22 de noviembre de 2007

Los Otros Amantes I

Por Camilo Bogoya.
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Era pequeño el bar. Las mesas amontonadas, las fotos en blanco y negro recordaban las glorias remotas del cine. Sentados uno frente al otro, aún quedaban en sus rostros rezagos de la última discusión. Era mejor fingir una amistad entrañable, decir que se habían conocido en la universidad y hablar de otras ciudades y otros seres y otros temas generales. Después de todo ya se iban acostumbrando, a pesar de los encuentros secretos, a la luz impía del día y la distancia. Sin embargo, de un momento a otro se podía acabar. Pidieron dos copas de vino, igual que los demás que se acodaban en la mesa. Una mano buscó los cigarrillos y tropezó con una carta y un tiquete de cine y reconoció en esos papeles las pruebas de traiciones recientes. Las cabezas inclinadas hacia el encendedor los acercaron un instante. Fumaron con pasión, y al tocar al mismo tiempo con torpeza al cenicero, una mano sintió el ardor del cigarrillo vecino que la quemó. Enseguida hubo disculpas y un cambio de voz reveló viejas ternuras. Hablaron de Prometeo, el ladrón que robó el fuego y se lo dio a los hombres, ese Dios rebelde y fundador de civilizaciones, ese Dios que había sido castigado como ellos temían que el tiempo y la separación los castigara. Siguieron fumando. En una mano tomaba forma la quemadura; en la otra, temblaba la conciencia repentina de que sería el primero en partir. En la mesa hubo risas, a veces silencios. Nadie entendía por qué cuando ellos se hablaban, todos sentíamos un fuego que nos calentaba, todos pensábamos sentirnos cerca de una tempestad.

miércoles 21 de noviembre de 2007

La Concentración

Por Etoile.
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Se tiende a pensar que los adolescentes son los que tienen mayores problemas de concentración y que son los mas dispersos; personalmente creo que durante toda nuestra existencia tenemos problemas de concentración que nos trae serios problemas.

Los niños son demasiado dispersos, es muy difícil captar la atención de ellos, lograr que todos sus sentidos se concentren en un solo estimulo, pero eso se logra con el tiempo.

La concentración se entrena como cualquier deporte y hay muchos ejercicios para ello.

Cuando estamos en el jardín, cuando empezamos a cumplir con horarios, a seguir instrucciones, a estar en clases escuchando a un profesor, haciendo ejercicios, esos son los primero acercamientos que tenemos, antes de eso, todo es juego, los padres dejan hacer prácticamente todo a los niños, entonces no hay porque preocuparse a tan corta edad por prestar atención, de hecho muy pocos niños lo hacen a esa edad. Ellos están pensando en jugar, correr, si pasa una mariposa se van detrás de ella, para ellos todo es nuevo, están en un proceso de reconocimiento.

Crecemos un poco, ya tenemos 10, 12 años, no prestamos atención en clase, no escuchamos las sugerencias de las personas mayores, se nos olvidan las cosas, y todo esto ocurre por la falta de atención, de concentración.

Niños de 15, 16 años empiezan a presentar otro tipo de distracciones, les empieza a interesar tener contacto y algo más que una amistad con el sexo opuesto, otros incluso con personas de su mismo genero, ese es el mayor distractor; que pelean con el novio (a), que no saben que hacer porque les interesa alguien, pero no saben si decírselo o no, no saben que hacer, que decir ni como actuar. Ocurren muchos cambios de estado de animo y hay cambios hormonales en esa edad que afectan de cierta forma. Empiezan a ser adolescentes, y se empiezan a cuestionar muchas cosas, ya todo no es juego, se dan cuenta que hay algo mas, se viene el ICFES, la universidad, hay que decidir que estudiar, que se va a hacer con la vida, son muchas decisiones definitivas y muy trascendentales que hacen que sea muy difícil concentrar la atención en algo, siempre se esta pensando en muchas cosas. Cuando se esta en clase, caminando, comiendo, en las noches, hay muchas decisiones importantes que tomar y todo el tiempo estamos pensando y pensando.

Se empiezan a tener muchos conflictos internos; algunos tienen problemas familiares, de maltrato, de autoestima, sexuales, que capturan la atención y no permiten que nos concentremos del todo en determinada actividad.

Estando en la universidad el estrés es una variable muy influyente, a muchas personas se les complica el paso del colegio a la universidad, tal ves porque están acostumbrados a que los controlen, a que los obliguen a asistir a clase a hacer trabajos, y en la universidad tal vez se siente un poco mas de libertad, el que quiera entrar a clase entra y el que no, no! Se arman los grupos, se van de fiesta, alcohol, cigarrillo, droga, y muchos vicios más, que consumen y dañan vidas.

Se necesita un poco mas de responsabilidad a medida que pasa el tiempo, y los distractores que son los que no permiten mantener la concentración o prestar atención, cada vez son más serios. Empiezan las preocupaciones, tal vez con hijos, sin empleo, pasando hojas de vida, y con muchas deudas que pagar.

Hay demasiadas cosas que nos distraen, que captan nuestra atención y no permiten que nos podamos concentrar en otras cosas.

Personalmente durante toda mí vida desde que tengo memoria he tenido problemas de concentración y eso me ha afectado a todo nivel.

Cuando era pequeña, solía hacer de todo, pero no me centraba en una sola cosa, hacia de todo y al final no hacia nada. En el colegio recuerdo tener muchos problemas de atención, en clase siempre me distraía, siempre estaba haciendo más cosas, era muy usual ver al profesor parado como hablando, yo lo estaba mirando, lo miraba fijamente, como poniéndole atención, pero mi mente estaba pensando en otra cosa, y cuando salía de clase era como si no hubiese asistido, no recordaba nada, porque mi cuerpo estaba en clase pero mi mente no.

Tenía problemas serios de memoria, conversaba con las personas y les preguntaba lo mismo que me habían respondido hacía pocos minutos, y todo esto se generaba por la falta de atención, de concentración. Me distraía con mucha facilidad, era muy difícil que algo lograra captar mi atención. Con el tiempo me di cuenta de la importancia de tomar apuntes, eso ayuda a prestar más atención en clase, aparte luego se puede repasar, y no se sienten como perdidas las clases. Así suene chistoso, es cierto y yo se que todos lo han vivido, siempre se tienen preocupaciones, estas son acordes a la edad, los “mayores” solían reírse cuando les contaba mis preocupaciones, pero es cierto, y en muchos casos no me dejaban dormir, me estresaba mucho y casi por todo, eso empeoraba aún más mi concentración.

En deportes como el tennis, se requiere un alto nivel de concentración, ese es el componente más influyente. Yo solía jugar tennis, entrenaba mucho, y en entrenamientos jugaba muy bien, pero cuando tenía partidos, me ponía muy nerviosa, me estresaba, la concentración se iba al piso, y jugaba muy mal, todo por la falta de concentración. Casi no me aprendo ni el numero de mi tarjeta de identidad, para aprenderme los números de teléfono era un problema, y así con prácticamente todo.

Tuve serios problemas para elegir que estudiar, me gustaba mucho un poquito de todo, precisamente por que era muy dispersa y no me había concentrado nunca en hacer una sola cosa, o en algo en especifico. Demasiado desorganizada, nunca encuentro nada, se me olvida donde dejo todo, soy muy distraída, demasiado diría yo. Siempre, siempre estoy pensando en muchas cosas, pocas veces pienso en una sola, por lo general tengo pensamientos múltiples, y no se relacionan, es como que una cosa y otra y otra, pero de diferentes temas, incluso opuestos, estoy pensando en lo que me dijo alguien por ejemplo, recordando la conversación y de pronto se me viene a la mente lo que desayune, o una canción o como voy a hacer cierto trabajo, o volteo la cara y veo el cielo, y me quedo mirando tratando de encontrarle forma a las nubes, y de pronto se me ocurre como seria si fuera un ave, si pudiera volar, como piensan y sienten los animales, y de pronto pienso en si tal vez los extraterrestres nos están vigilando, y así pasa muy a menudo, entonces es muy muy complicado prestar atención a algo, concentrarme es muy difícil, me canso de estar sentada, a los 5 minutos estoy cambiando de posición, me estresa quedarme quieta.

Estando en la universidad me di cuenta que es un problema serio y que en el futuro puede traerme consecuencias, entonces decidí ir al psicólogo, allá me hicieron un estudio de lo que me distraía, en que pensaba, cuando lo hacía, y por qué?

Me dijeron que era algo normal, y que la distracción y la falta de concentración no es un problema, que la concentración se puede entrenar, y mejorar, entonces debía tomar cartas en el asunto. Después de un tiempo empecé a coger el habito de hacer ciertos ejercicios diarios recomendados por la psicóloga, como por ejemplo; coger una hoja del periódico y buscar la letra a, y encerrarla en un circulo, durante 2 minutos, luego revisar y ver cuantas encontraba y cuantas no, para así llevar un control de mi progreso diario, también hacia sopas de letras, eso de buscar números y palabras ayuda a centrar la contracción en un estimulo, en clase tomaba apuntes, trato de que cada vez que me distraigo volver al salón de clase, a mirar al profesor y a escuchar.

Cuando estoy preocupada por algo me convenzo que en ese momento no puedo hacer nada, y que debo prestar atención a lo que estoy haciendo, el punto esta en enfocar todos mis sentidos a la actividad que esté haciendo, de que sirve preocuparme por algo que en ese momento no puedo cambiar, es algo que aún me cuesta, dejar de pensar y preocuparme por cosas que pasarán mañana, en una semana, en un mes; ese día en ese momento no sirve de nada preocuparme o estresarme

Así es como he mejorado mi concentración, atención y memoria, siendo consciente del problema, haciendo los ejercicios y pensando en que lo que esta pasando en el momento es importante, en que si hay un profesor al frente hablando proporcionándome conocimiento, debo prestarle atención porque es importante ya que en ese momento no hay nada mas o mejor que pueda hacer sino prestar atención, concentrar todos mis sentidos en lo que estoy haciendo.

Yo sé que esto no solo me pasa a mí, a todos nos ha pasado alguna vez, pero es algo para prestarle atención. Estos ejercicios parecen bobos pero son de gran ayuda porque ayudan a concentrar la atención en un solo estimulo.

lunes 19 de noviembre de 2007

León de Greiff

Tomado de http://www.teleantioquia.com.co/Programas/AntioquiaLetraaLetra/LeondeGreiffBiografia.htm


Quizá muchos han oído hablar de León de Greiff, pero pocos han osado profundizar en su obra. Populares son algunos de sus versos y sin embargo poco es conocido en la magnitud de su producción. Abordar al poeta no es tarea fácil, pero es toda una experiencia rica en vocablos y en erudición, descriptiva de la vida y goce de musicalidad, que caracterizan su estilo.

León de Greiff nace en Medellín en 1895 y es bautizado como Francisco de Asís León Bogislao de Greiff Haeusleren. Sus ancestros europeos, alemanes y suecos, marcan no sólo su genio huraño, sino también su formación culta y liberal, por la que a los dieciocho años fue secretario privado del General Uribe Uribe, amigo de su padre. Tras la muerte del General, se reúne con otros los doce Panidas, jóvenes con ideas innovadoras que chocan con la ciudad aún más pacata que era la Medellín de entonces. Fundan la Revista Panida, donde De Greiff empieza a publicar sus primeros escritos.

Ya con cierto reconocimiento viaja a Bogotá a trabajar en un banco y es en esta ciudad donde realmente se hace ícono. Vienen ahora Los Nuevos y se hace a un grupo de contertulios sólido y se convierte en figura con sede en el Café El Automático y en habitante categórico del tradicional Barrio Santa Fe.

El Café El Automático aún es conocido por la presencia del Maestro. Es lugar ineludible en la procesión tras su rastro. Era un café de hombres y las tertulias allí eran ricas, pero el Poeta era de pocas palabras, aunque todos estaban atentos cuando hablaba, porque cualquier comentario suyo era un martillazo. Casi nadie osaba acercársele, porque sabían lo arisco que era. Su físico era inconfundible, todos lo reconocían, pero su aspecto era descuidado.

Una etapa importante de su vida y su obra, la marca su trabajo en el Ferrocarril de Antioquia, trayecto que iba de Bolombolo a La Pintada a su cargo. El paisaje del río Cauca le sirve de excusa e inspiración para parte destacada de su producción literaria.

Su obra está compuesta por once “mamotretos”, como él irónicamente llamó a sus publicaciones. Seis fueron publicados en vida y si se quiere incluir como mamotreto Nova et Vetera, serían siete; porque los otros cuatro fueron publicados póstumamente:

Tergiversaciones (1925)
Cuadernillo poético (1929)
Libro de Signos (1930)
Variaciones alrededor de nada (1936)
Prosas de Gaspar (1937)
Semblanzas y comentarios (1942)
Fárrago (1954)
Bárbara Charanga (1957)
Bajo el signo de Leo (1957)
Nova et vetera (1973)
Libro de relatos (1975)

Lo que hay de único en sus poemas es su métrica perfecta, su amplio léxico, su musicalidad, los temas y personajes, la fusión de forma y contenido, así como la musicalidad, el humor, la ironía, la sensibilidad, el erotismo y la erudición de su obra.

Contempló todos los campos desde la prosa poética hasta el verso libre, pero era como “vino nuevo en odre viejo”, bien rimado, bien medido y perfecto en versos endecasílabos cual Quevedo.

Algunos llaman a sus palabras raras, pero es más la ignorancia sobre su significado, porque además tuvo el poeta no sólo un vocabulario propio, sino una sorprendente riqueza idiomática que por falta de tiempo o de consciencia del lector para detenerse más que en el sentido, en la música, en el juego que propone el poeta que aunque trascendente, no carece de humor, por mejor decirlo, de fina ironía.

León de Greiff tenía interés en todas las regiones de la cultura antigua y moderna, en las que no se conformó con simple información comprensiva, sino que tuvo asombrosa erudición, la que es perceptible en sus poemas que, aunque autobiográficos, hacen alusiones a personajes, acontecimientos, épocas, música, leyendas, mitos y temas posibles de abordar sólo desde una muy amplia cultura. No sólo era respetable por su conocimiento, sino porque vivió en una época donde ser poeta tenía un reconocimiento social. Germán Arciniegas no guardó elogios para el poeta y dijo que debió se el primer premio Nobel del país.

Se comenta que su hermano Otto pudo haber sido mejor poeta que él, pero no quiso intentarlo para no opacarlo y que León sabía tanto de música como su hermano o quizá más, pero se respetaron sus espacios. Aunque el poeta dio clases he hizo crítica, lo más importante es la musicalidad en sus poemas. Cuando se analiza una obra de arte por la adición de forma y contenido, se plantea que en la música forma y contenido son lo mismo; asimismo se entiende en la obra de De Greiff, por eso es tan importante su prodigioso sentido musical. Además que en sus título hace referencia a los movimientos musicales y se convierte en toda una sinfonía: Fantasía cuasi una sonata en do mayor, Preludio: Grave quasi quieto…

El poeta obtuvo reconocimientos en vida. Recibe honores y condecoraciones y viaja por muchos lugares. Antes sólo había ido a México a repatriar los restos de Porfirio Barba Jacob y estuvo alguna vez en Lima. Tuvo pues, la oportunidad de recorrer la Unión Soviética, la República Popular China, Austria, Yugoslavia, Alemania, Francia, España, Finlandia, y en América Latina, de nuevo México, Costa Rica, Cuba, El Salvador y Venezuela. Un absurdo accidente que lo deja al borde de la muerte, pero que de vuelta a la vida lo transforma. En reconocimiento de su labor recibe numerosas condecoraciones : la Estrella del Norte en el grado de Caballero conferida por el Rey de Suecia (1964), la Orden de Boyacá, en el grado de Comendador (1965), el Premio Nacional de Literatura (1970), Homenaje del Colegio Nacional de Periodistas -ofrecido por Gabriel García Márquez-, la Medalla Jorge Zalamea, el Hacha Simbólica de Antioquia, la Estrella de Antioquia y la Medalla Cívica General Santander (1971), Premio Antioquia (1973), Miembro Honorario del Instituto Caro y Cuervo (1974), Doctor Honoris Causa en Letras de la Universidad del Valle, Orden de San Carlos en el grado de Gran Oficial y Homenaje de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (1975). En Venezuela hubo un premio nacional de poesía que llevaba el nombre de León de Greiff.

Por un accidente en 1965 estuvo hospitalizado y no volvió a ser el mismo. Nova et vetera es su última publicación en 1974 y dos años después la muerte lo coge por sorpresa, pero sin embargo, a más de treinta años de su muerte, sigue siendo reconocido y recordado, pero aún falta mucho por profundizar en su obra y es una tarea abierta para la academia.

jueves 15 de noviembre de 2007

Momentos Como Hoy

Por Patricia Chacón.
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Momentos como hoy…
Son los que llevan a mis manos,
a plasmar tras las palabras,
la tranquilidad y paz interior que siente mi alma,
de estar junto a Ti…

Momentos como hoy…
Siento que tu Amor es puro y verdadero,
veo en tu mirada mi nombre y mi rostro,
una mirada que me cautiva y me llena de alegría,
esa mirada dulce y encantadora que me hace amarte cada vez más…

Momentos como hoy…
Cuando mis manos no pueden palparte,
siento que te extraño,
quisiera abrazarte,
contarte mil cosas,
decirte que eres dulce y tierno,

que eres el AMOR que deseo.

Momentos como hoy…
Estoy esperando que caiga la noche y aparezcan las estrellas,
para poder sentir el cálido sabor de tus besos,
y el aroma de tu cuerpo que lo llevo impregnado en mí.

Momentos como hoy…
Veo y siento que mi mente se conecta con mi corazón,
ambos te aman, te piensan y te sienten.

Momentos como hoy…
Siento que TE AMO,
TE AMO con razón, TE AMO con locura, TE AMO simplemente porque TE AMO.

Momentos como hoy…
Solo quiero y anhelo, estar siempre a tu lado,
Seguir compartiéndolo todo y mucho más hasta el final de mis días.

Momentos como hoy…
Te espero en mi presente, te agradezco por el pasado, y te veo en mi futuro, un futuro que quiero compartir y construir a tu lado,
como este presente que ha cambiado mi vida y la ha llenando de Felicidad,
de Felicidad por tú presencia, y por los alcances que has logrado en mi corazón…

Momentos como hoy…
Solo quiero que mis labios pronuncien TE AMO,
y que tus oídos escuchen el palpitar fuerte y acelerado de mi corazón.

martes 13 de noviembre de 2007

Amor Divina Locura

Para mí es un verdadero placer, presentar a una docente en Biología y Química que nos va a deleitar con sus palabras cada 15 días; Estella Bogoya.
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Transcurría el mes de Julio del año 1985; Una joven de 22 años, en la flor de su juventud, acunaba su pequeña de seis meses, se encontraba en la habitación de su casa campestre, “ El barranquito”,llamada así, por su ubicación a la orilla de una quebrada donde crecían: naranjos, watilas, mandarinos y se respiraba paz y tranquilidad. El murmullo del agua arrullaba las cálidas noches de los habitantes de la acogedora casa.

La joven, María, acariciaba extasiada a su bebé, observando detenidamente la perfección de su rostro, su cabecita, sus manitas... pensaba, la joven madre; la vida es un don, la perfección de la creación. Cuando se asoma a la puerta un apuesto joven, de mirada profunda y hermosa sonrisa, quien desprevenido pregunta por doña Esperanza, la dueña de la bella finca. En ese momento, el tiempo se detiene, se miran extasiados, en el mundo sólo existe, el encuentro de 2 seres que por tiempos inmemoriales, en vidas pasadas, han estado reunidos; cupido observa ,piensa, he cumplido mi cometido, una vez más he reunido dos vidas inseparables. Es suficiente una mirada para decir sí y tomados de la mano emprender una vez más un camino juntos, obviando, tormentas, terremotos, tempestades; Cualquier dificultad que se presente en su camino es el aliciente para continuar, renovar y una vez más confirmar que habían nacido el uno para el otro.

El todopoderoso bendijo ésta unión, con dos hermosos hijos. Colmados del AMOR DIVINA LOCURA,

Video: El Calentamiento Global

Un video muy interesante, que explica fácilmente el problema del calentamiento global, despejando mitos y mostrando realidades.

video

sábado 10 de noviembre de 2007

San Agustín

Tomado de http://www.corazones.org/santos/agustin.htm

Reseña sobre San Agustín

Nació en Tagaste (África) el año 354, hijo de Santa Mónica; después de una juventud desviada doctrinal y moralmente, se convirtió, estando en Milán y el año 387 fue bautizado por el obispo San Ambrosio. Vuelto a su patria, llevó una vida dedicada al ascetismo, y fue elegido obispo de Hipona. Durante treinta y cuatro años, en que ejerció este ministerio, fue un modelo para su grey, a la que dio una sólida formación por medio de sus sermones y de sus numerosos escritos, con los que contribuyó en gran manera a una mayor profundización de la fe cristiana contra los errores doctrinales de su tiempo. Está entre los Padres mas influyentes del Occidente y sus escritos son de gran actualidad. Murió el año 430. Sus restos mortales se veneran en la Basílica de San Pedro (Pavia, Italia).

Biografía

Su niñez

San Agustín nació el 13 de noviembre del año 354 en Tagaste. Esa pequeña población del norte de África estaba bastante cerca de Numidia, pero relativamente alejada del mar, de suerte que Agustín no lo conoció sino hasta mucho después. Sus padres eran de cierta posición, pero no ricos. El padre de Agustín, Patricio, era un pagano de temperamento violento; pero, gracias al ejemplo y a la prudente conducta de su esposa, Mónica, se bautizó poco antes de morir. Agustín tenía varios hermanos; él mismo habla de Navigio, quien dejó varios hijos al morir y de una hermana que consagró su virginidad al Señor. Aunque Agustín ingresó en el catecumenado desde la infancia, no recibió por entonces el bautismo, de acuerdo con la costumbre de la época. En su juventud se dejó arrastrar por los malos ejemplos y, hasta los treinta y dos años, llevó una vida licenciosa, aferrado a la herejía maniquea. De ello habla largamente en sus "Confesiones", que comprenden la descripción de su conversión y la muerte de su madre Mónica. Dicha obra, que hace las delicias de "las gentes ansiosas de conocer las vidas ajenas, pero poco solícitas de enmendar la propia", no fue escrita para satisfacer esa curiosidad malsana, sino para mostrar la misericordia de que Dios había usado con un pecador y para que los contemporáneos del autor no le estimasen en más de lo que valía. Mónica había enseñado a orar a su hijo desde niño y le había instruido en la fe, de modo que el mismo Agustín que cayó gravemente enfermo, pidió que le fuese conferido el bautismo y Mónica hizo todos los preparativos para que lo recibiera; pero la salud del joven mejoró y el bautismo fue diferido. El santo condenó más tarde, con mucha razón, la costumbre de diferir el bautismo por miedo de pecar después de haberlo recibido. Pero no es menos lamentable la naturalidad con que, en nuestros días, vemos los pecados cometidos después del bautismo que son una verdadera profanación de ese sacramento.

"Mis padres me pusieron en la escuela para que aprendiese cosas que en la infancia me parecían totalmente inútiles y, si me mostraba yo negligente en los estudios, me azotaban. Tal era el método ordinario de mis padres y, los que antes que nosotros habían andado ese camino nos habían legado esa pesada herencia". Agustín daba gracias a Dios porque, si bien las personas que le obligaban a aprender, sólo pensaban en las "riquezas que pasan" y en la gloria perecedera", la Divina Providencia se valió de su error para hacerle aprender cosas que le serían muy útiles y provechosas en la vida. El santo se reprochaba por haber estudiado frecuentemente sólo por temor al castigo y por no haber escrito, leído y aprendido las lecciones como debía hacerlo, desobedeciendo así a sus padres y maestros. Algunas veces pedía a Dios con gran fervor que le librase del castigo en la escuela; sus padres y maestros se reían de su miedo. Agustín comenta: "Nos castigaban porque jugábamos; sin embargo, ellos hacían exactamente lo mismo que nosotros, aunque sus juegos recibían el nombre de 'negocios' . . . Reflexionando bien, es imposible justificar los castigos que me imponían por jugar, alegando que el juego me impedía aprender rápidamente las artes que, más tarde, sólo me servirían para jugar juegos peores". El santo añade: "Nadie hace bien lo que hace contra su voluntad" y observa que el mismo maestro que le castigaba por una falta sin importancia, "se mostraba en las disputas con los otros profesores menos dueño de si y más envidioso que un niño al que otro vence en el juego". Agustín estudiaba con gusto el latín, que había aprendido en conversaciones con las sirvientas de su casa y con otras personas; no el latín "que enseñan los profesores de las clases inferiores, sino el que enseñan los gramáticos". Desde niño detestaba el griego y nunca llegó a gustar a Homero, porque jamás logró entenderlo bien. En cambio, muy pronto tomó gusto por los poetas latinos.

Años juveniles

Agustín fue a Cartago a fines del año 370, cuando acababa de cumplir diecisiete años. Pronto se distinguió en la escuela de retórica y se entregó ardientemente al estudio, aunque lo hacía sobre todo por vanidad y ambición. Poco a poco se dejó arrastrar a una vida licenciosa, pero aun entonces conservaba cierta decencia de alma, como lo reconocían sus propios compañeros. No tardó en entablar relaciones amorosas con una mujer y, aunque eran relaciones ilegales, supo permanecerle fiel hasta que la mandó a Milán, en 385. Con ella tuvo un hijo, llamado Adeodato, el año 372. El padre de Agustín murió en 371. Agustín prosiguió sus estudios en Cartago. La lectura del "Hortensius" de Cicerón le desvió de la retórica a la filosofía. También leyó las obras de los escritores cristianos, pero la sencillez de su estilo le impidió comprender su humildad y penetrar su espíritu. Por entonces cayó Agustín en el maniqueísmo. Aquello fue, por decirlo así, una enfermedad de un alma noble, angustiada por el "problema del mal", que trataba de resolver por un dualismo metafísico y religioso, afirmando que Dios era el principio de todo bien y la materia el principio de todo mal. La mala vida lleva siempre consigo cierta oscuridad del entendimiento y cierta torpeza de la voluntad; esos males, unidos al del orgullo, hicieron que Agustín profesara el maniqueísmo hasta los veintiocho años. El santo confiesa: "Buscaba yo por el orgullo lo que sólo podía encontrar por la humildad. Henchido de vanidad, abandoné el nido, creyéndome capaz de volar y sólo conseguí caer por tierra".

San Agustín dirigió durante nueve años su propia escuela de gramática y retórica en Tagaste y Cartago. Entre tanto, Mónica, confiada en las palabras de un santo obispo que, le había anunciado que "el hijo de tantas lágrimas no podía perderse", no cesaba de tratar de convertirle por la oración y la persuasión. Después de una discusión con Fausto, el jefe de los maniqueos, Agustín empezó a desilusionarse de la secta. El año 383, partió furtivamente a Roma, a impulsos del temor de que su madre tratase de retenerle en África. En la Ciudad Eterna abrió una escuela, pero, descontento por la perversa costumbre de los estudiantes, que cambiaban frecuente de maestro para no pagar sus servicios, decidió emigrar a Milán, donde obtuvo el puesto de profesor de retórica.

Ahí fue muy bien acogido y el obispo de la ciudad, San Ambrosio, le dio ciertas muestras de respeto. Por su parte, Agustín tenía curiosidad por conocer a fondo al obispo, no tanto porque predicase la verdad, cuanto porque era un hombre famoso por su erudición. Así pues, asistía frecuentemente a los sermones de San Ambrosio, para satisfacer su curiosidad y deleitarse con su elocuencia. Los sermones del santo obispo eran más inteligentes que los discursos del hereje Fausto y empezaron a producir impresión en la mente y el corazón de Agustín, quien al mismo tiempo, leía las obras de Platón y Plotino. "Platón me llevó al conocimiento del verdadero Dios y Jesucristo me mostró el camino". Santa Mónica, que le había seguido a Milán, quería que Agustín se casara; por otra parte, la madre de Adeodato retornó al África y dejó al niño con su padre. Pero nada de aquello consiguió mover a Agustín a casarse o a observar la continencia y la lucha moral, espiritual e intelectual continuó sin cambios.

Excelencia de la castidad

Agustín comprendía la excelencia de la castidad predicada por la Iglesia católica, pero la dificultad de practicarla le hacía vacilar en abrazar definitivamente el cristianismo. Por otra parte, los sermones de San Ambrosio y la lectura de la Biblia le habían convencido de que la verdad estaba en la Iglesia, pero se resistía todavía a cooperar con la gracia de Dios. El santo lo expresa así: "Deseaba y ansiaba la liberación; sin embargo, seguía atado al suelo, no por cadenas exteriores, sino por los hierros de mi propia voluntad. El Enemigo se había posesionado de mi voluntad y la había convertido en una cadena que me impedía todo movimiento, porque de la perversión de la voluntad había nacido la lujuria y de la lujuria la costumbre y, la costumbre a la que yo no había resistido, había creado en mí una especie de necesidad cuyos eslabones, unidos unos a otros, me mantenían en cruel esclavitud. Y ya no tenía la excusa de dilatar mi entrega a Tí alegando que aún no había descubierto plenamente tu verdad, porque ahora ya la conocía y, sin embargo, seguía encadenado... Nada podía responderte cuando me decías: 'Levántate del sueño y resucita de los muertos y Cristo te iluminará . . . Nada podía responderte, repito, a pesar de que estaba ya convencido de la verdad de la fe, sino palabras vanas y perezosas. Así pues, te decía: 'Lo haré pronto, poco a poco; dame más tiempo´. Pero ese 'pronto' no llegaba nunca, las dilaciones se prolongaban, y el 'poco tiempo' se convertía en mucho tiempo".

El ejemplo de los Santos

El relato que San Simpliciano le había hecho de la conversión de Victorino, el profesor romano neoplatónico, le impresionó profundamente. Poco después, Agustín y su amigo Alipio recibieron la visita de Ponticiano, un africano. Viendo las epístolas de San Pablo sobre la mesa de Agustín, Ponticiano les habló de la vida de San Antonio y quedó muy sorprendido al enterarse de que no conocían al santo. Después les refirió la historia de dos hombres que se habían convertido por la lectura de la vida de San Antonio. Las palabras de Ponticiano conmovieron mucho a Agustín, quien vio con perfecta claridad las deformidades y manchas de su alma. En sus precedentes intentos de conversión Agustín había pedido a Dios la gracia de la continencia, pero con cierto temor de que se la concediese demasiado pronto: "En la aurora de mi juventud, te había yo pedido la castidad, pero sólo a medias, porque soy un miserable. Te decía yo, pues: 'Concédeme la gracia de la castidad, pero todavía no'; porque tenía yo miedo de que me escuchases demasiado pronto y me librases de esa enfermedad y lo que yo quería era que mi lujuria se viese satisfecha y no extinguida". Avergonzado de haber sido tan débil hasta entonces, Agustín dijo a Alipio en cuanto partió Ponticiano: "¿Qué estamos haciendo? Los ignorantes arrebatan el Reino de los Cielos y nosotros, con toda nuestra ciencia, nos quedamos atrás cobardemente, revolcándonos en el pecado. Tenemos vergüenza de seguir el camino por el que los ignorantes nos han precedido, cuando por el contrario, deberíamos avergonzarnos de no avanzar por él".

Gracia divina que todo lo puede

Agustín se levantó y salió al jardín. Alipio le siguió, sorprendido de sus palabras y de su conducta. Ambos se sentaron en el rincón más alejado de la casa. Agustín era presa de un violento conflicto interior, desgarrado entre el llamado del Espíritu Santo a la castidad y el deleitable recuerdo de sus excesos. Y Levantándose del sitio en que se hallaba sentado, fue a tenderse bajo un árbol, clamando: "¿Hasta cuándo, Señor? ¿Vas a estar siempre airado? ¡Olvida mis antiguos pecados!" Y se repetía con gran aflicción: "¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo? ¿Hasta mañana? ¿Por qué no hoy? ¿Por qué no voy a poner fin a mis iniquidades en este momento?" En tanto que se repetía esto y lloraba amargamente, oyó la voz de un niño que cantaba en la casa vecina una canción que decía: "Tolle lege, tolle lege" (Toma y lee, toma y lee). Agustín empezó a preguntarse si los niños acostumbraban repetir esas palabras en algún juego, pero no pudo recordar ninguno en el que esto sucediese. Entonces le vino a la memoria que San Antonio se había convertido al oír la lectura de un pasaje del Evangelio. Interpretó pues, las palabras del niño como una señal del cielo, dejó de llorar y se dirigió al sitio en que se hallaba Alipio con el libro de las Epístolas de San Pablo. Inmediatamente lo abrió y leyó en silencio las primeras palabras que cayeron bajo sus ojos: "No en las riñas y en la embriaguez, no en la lujuria y la impureza, no en la ambición y en la envidia: poneos en manos del Señor Jesucristo y abandonad la carne y la concupiscencia". Ese texto hizo desaparecer las últimas dudas de Agustín, que cerró el libro y relató serenamente a Alipio todo lo sucedido. Alipio leyó entonces el siguiente versículo de San Pablo: "Tomad con vosotros a los que son débiles en la fe". Aplicándose el texto a sí mismo, siguió a Agustín en la conversión. Ambos se dirigieron al punto a narrar lo sucedido a Santa Mónica, la cual alabó a Dios "que es capaz de colmar nuestros deseos en una forma que supera todo lo imaginable". La escena que acabamos de referir tuvo lugar en septiembre de 386, cuando Agustín tenía treinta y dos años.

En las manos del Señor

El santo renunció inmediatamente al profesorado y se trasladó a una casa de campo en Casiciaco, cerca de Milán, que le había prestado su amigo Verecundo. Santa Mónica, su hermano Navigio, su hijo Adeodato, San Alipio y algunos otros amigos, le siguieron a ese retiro, donde vivieron en una especie de comunidad. Agustín se consagró a la oración y el estudio y, aun éste era una forma de oración por la devoción que ponía en él. Entregado a la penitencia, a la vigilancia diligente de su corazón y sus sentidos, dedicado a orar con gran humildad, el santo se preparó a recibir la gracia del bautismo, que había de convertirle en una nueva criatura, resucitada con Cristo. "Demasiado tarde, demasiado tarde empecé a amarte. ¡Hermosura siempre antigua y siempre nueva, demasiado tarde empecé a amarte! Tú estabas conmigo y yo no estaba contigo. Yo estaba lejos, corriendo detrás de la hermosura por Tí creada; las cosas que habían recibido de Tí el ser, me mantenían lejos de Tí. Pero tú me llamaste. me llamaste a gritos, y acabaste por vencer mi sordera. Tú me iluminaste y tu luz acabó por penetrar en mis tinieblas. Ahora que he gustado de tu suavidad estoy hambriento de Tí. Me has tocado y mi corazón desea ardientemente tus abrazos". Los tres diálogos "Contra los Académicos", "Sobre la vida feliz" y "Sobre el orden", se basan en las conversaciones que Agustín tuvo con sus amigos en esos siete meses.

Nueva Vida en Cristo

La víspera de la Pascua del año 387, San Agustín recibió el bautismo, junto con Alipio y su querido hijo Adeodato, quien tenía entonces quince años y murió poco después. En el otoño de ese año, Agustín resolvió retornar a África y fue a embarcarse en Ostia con su madre y algunos amigos. Santa Mónica murió ahí en noviembre de 387. Agustín consagra seis conmovedores capítulos de las "Confesiones" a la vida de su madre. Viajó a Roma unos cuantos meses después y, en septiembre de 388, se embarcó para África. En Tagaste vivió casi tres años con sus amigos, olvidado del mundo y al servicio de Dios con el ayuno, la oración y las buenas obras. Además de meditar sobre la ley de Dios, Agustín instruía a sus prójimos con sus discursos y escritos. El santo y sus amigos habían puesto todas sus propiedades en común y cada uno las utilizaba según sus necesidades. Aunque Agustín no pensaba en el sacerdocio, fue ordenado el año 391 por el obispo de Hipona, Valerio, quien le tomó por asistente. Así pues, el santo se trasladó a dicha ciudad y estableció una especie de monasterio en una casa próxima a la iglesia, como lo había hecho en Tagaste. San Alipio, San Evodio, San Posidio y otros, formaban parte de la comunidad y vivían "según la regla de los santos Apóstoles". El obispo, que era griego y tenía además cierto impedimento de la lengua, nombró predicador a Agustín. En el oriente era muy común la costumbre de que los obispos tuviesen un predicador, a cuyos sermones asistían; pero en el occidente eso constituía una novedad. Más todavía, Agustín obtuvo permiso de predicar aun en ausencia del obispo, lo cual era inusitado. Desde entonces, el santo no dejó de predicar hasta el fin de su vida. Se conservan casi cuatrocientos sermones de San Agustín, la mayoría de los cuales no fueron escritos directamente por él, sino tomados por sus oyentes. En la primera época de su predicación, Agustín se dedicó a combatir el maniqueísmo y los comienzos del donatismo y consiguió extirpar la costumbre de efectuar festejos en las capillas de los mártires. El santo predicaba siempre en latín, a pesar de que los campesinos de ciertos distritos de la diócesis sólo hablaban el púnico y era difícil encontrar sacerdotes que les predicasen en su lengua.

Obispo de Hipona

El año 395, San Agustín fue consagrado obispo coadjutor de Valerio. Poco después murió este último y el santo le sucedió en la sede de Hipona. Procedió inmediatamente a establecer la vida común regular en su propia casa y exigió que todos los sacerdotes, diáconos y subdiáconos que vivían con él renunciasen a sus propiedades y se atuviesen a las reglas. Por otra parte, no admitía a las órdenes sino a aquellos que aceptaban esa forma de vida. San Posidio, su biógrafo, cuenta que los vestidos y los muebles eran modestos pero decentes y limpios. Los únicos objetos de plata que había en la casa eran las cucharas; los platos eran de barro o de madera. El santo era muy hospitalario, pero la comida que ofrecía era frugal; el uso mesurado del vino no estaba prohibido. Durante las comidas, se leía algún libro para evitar las conversaciones ligeras. Todos los clérigos comían en común y se vestían del fondo común. Como lo dijo el Papa Pascual XI, "San Agustín adoptó con fervor y contribuyó a regularizar la forma de vida común que la primitiva Iglesia había aprobado como instituida por los Apóstoles". El santo fundó también una comunidad femenina. A la muerte de su hermana, que fue la primera "abadesa", escribió una carta sobre los primeros principios ascéticos de la vida religiosa. En esa epístola y en dos sermones se halla comprendida la llamada "Regla de San Agustín", que constituye la base de las constituciones de tantos canónigos y canonesas regulares. El santo obispo empleaba las rentas de su diócesis, como lo había hecho antes con su patrimonio, en el socorro de los pobres. Posidio refiere que, en varias ocasiones, mandó fundir los vasos sagrados para rescatar cautivos, como antes lo había hecho San Ambrosio. San Agustín menciona en varias de sus cartas y sermones la costumbre que había impuesto a sus fieles de vestir una vez al año a los pobres de cada parroquia y, algunas veces, llegaba hasta a contraer deudas para ayudar a los necesitados. Su caridad y celo por el bien espiritual de sus prójimos era ilimitado. Así, decía a su pueblo, como un nuevo Moisés o un nuevo San Pablo: "No quiero salvarme sin vosotros". "¿Cuál es mi deseo? ¿Para qué soy obispo? ¿Para qué he venido al mundo? Sólo para vivir en Jesucristo, para vivir en El con vosotros. Esa es mi pasión, mi honor, mi gloria, mi gozo y mi riqueza".

Pocos hombres han poseído un corazón tan afectuoso y fraternal como el de San Agustín. Se mostraba amable con los infieles y frecuentemente los invitaba a comer con él; en cambio, se rehusaba a comer con los cristianos de conducta públicamente escandalosa y les imponía con severidad las penitencias canónicas y las censuras eclesiásticas. Aunque jamás olvidaba la caridad, la mansedumbre y las buenas maneras, se oponía a todas las injusticias sin excepción de personas. San Agustín se quejaba de que la costumbre había hecho tan comunes ciertos pecados que, en caso de oponerse abiertamente a ellos, haría más mal que bien y seguía fielmente las tres reglas de San Ambrosio: no meterse a hacer matrimonios, no incitar a nadie a entrar en la carrera militar y no aceptar invitaciones en su propia ciudad para no verse obligado a salir demasiado. Generalmente, la correspondencia de los grandes hombres es muy interesante por la luz que arroja sobre su vida y su pensamiento íntimos. Así sucede, particularmente con la correspondencia de San Agustín. En la carta quincuagésima cuarta, dirigida a Januario, alaba la comunión diría, con tal de que se la reciba dignamente, con la humildad con que Zaqueo recibió a Cristo en su casa; pero también alaba la costumbre de los que, siguiendo el ejemplo del humilde centurión, sólo comulgan los sábados, los domingos y los días de fiesta, para hacerlo con mayor devoción. En la carta a Ecdicia explica las obligaciones de la mujer respecto de su esposo, diciéndole que no se vista de negro, puesto que eso desagrada a su marido y que practique la humildad y la alegría cristianas vistiéndose ricamente por complacer a su esposo. También la exhorta a seguir el parecer de su marido en todas las cosas razonables, particularmente en la educación de su hijo, en la que debe dejarle la iniciativa. En otras cartas, el santo habla del respeto, el afecto y la consideración que el marido debe a la mujer. La modestia y humildad de San Agustín se muestran en su discusión con San Jerónimo sobre la interpretación de la epístola a los Gálatas. A consecuencia de la pérdida de una carta, San Jerónimo, que no era muy paciente, se dio por ofendido. San Agustín le escribió: "Os ruego que no dejéis de corregirme con toda confianza siempre que creáis que lo necesito; porque, aunque la dignidad del episcopado supera a la del sacerdocio, Agustín es inferior en muchos aspectos a Jerónimo". El santo obispo lamentaba la actitud de la controversia que sostuvieron San Jerónimo y Rufino, pues temía en esos casos que los adversarios sostuviesen su opinión más por vanidad que por amor de la verdad. Como él mismo escribía, "sostienen su opinión porque es la propia, no porque sea la verdadera; no buscan la verdad, sino el triunfo".

La Verdad ante el error

Durante los treinta y cinco años de su episcopado, San Agustín tuvo que defender la fe católica contra muchas herejías. Una de las principales fue la de los donatistas, quienes sostenían que la Iglesia católica había dejado de ser la Iglesia de Cristo por mantener la comunión con los pecadores y que los herejes no podían conferir válidamente ningún sacramento. Los donatistas eran muy numerosos en Africa, donde no retrocedieron ante el asesinato de los católicos y todas las otras formas de la violencia. Sin embargo, gracias a la ciencia y el infatigable celo de San Agustín y a su santidad de vida, los católicos ganaron terreno paulatinamente. Ello exasperó tanto a los donatistas, que algunos de ellos afirmaban públicamente que quien asesinara al santo prestaría un servicio insigne a la religión y alcanzaría gran mérito ante Dios. El año 405, San Agustín tuvo que recurrir a la autoridad pública para defender a los católicos contra los excesos de los donatistas y, en el mismo año, el emperador Honorio publicó severos decretos contra ellos. El santo desaprobó al principio esas medidas, aunque más tarde cambió de opinión, excepto en cuanto a la pena de muerte. En 411, se llevó a cabo en Cartago una conferencia entre los católicos y los donatistas que fue el principio de la decadencia del donatismo. Pero, por la misma época, empezó la gran controversia pelagiana.

Pelagio era originario de la Gran Bretaña. San Jerónimo le describía como un hombre alto y gordo, repleto de avena de Escocia". Algunos historiadores afirman que era irlandés. En todo caso, lo cierto es que había rechazado la doctrina del pecado original y afirmaba que la gracia no era necesaria para salvarse; como consecuencia de su opinión sobre el pecado original, sostenía que el bautismo era un mero título de admisión en el cielo. Pelagio pasó de Roma a Africa el año 411, junto con su amigo Celestio y aquel mismo año, el sínodo de Cartago condenó por primera vez su doctrina. San Agustín no asistió al concilio, pero desde ese momento empezó a hacer la guerra al pelagianismo en sus cartas y sermones. A fines del mismo año, el tribuno San Marcelino le convenció de que escribiese su primer tratado contra los pelagianos. Sin embargo, el santo no nombró en él a los autores de la herejía, con la esperanza de así ganárselos y aun tributó ciertas alabanzas a Pelagio: "Según he oído decir, es un hombre santo, muy ejercitado en la virtud cristiana, un hombre bueno y digno de alabanza". Desgraciadamente Pelagio se obstinó en sus errores. San Agustín le acosó implacablemente en toda la serie de disputas, subterfugios y condenaciones que siguieron. Después de Dios, la Iglesia debe a San Agustín el triunfo sobre el pelagianismo. A raíz del saqueo de Roma por Alarico, el año 410, los paganos renovaron sus ataques contra el cristianismo, atribuyéndole todas las calamidades del Imperio. Para responder a esos ataques, San Agustín empezó a escribir su gran obra, 'La Ciudad de Dios", en el año de 413 y la terminó hasta el año 426. 'La Ciudad de Dios" es, después de las "Confesiones", la obra más conocida del santo. No se trata simplemente de una respuesta a los paganos, sino de toda una filosofía de la historia providencial del mundo.

En las 'Confesiones" San Agustín había expuesto con la más sincera humildad y contrición los excesos de su conducta. A los setenta y dos años, en las "Retractaciones", expuso con la misma sinceridad los errores que había cometido en sus juicios. En dicha obra revisó todos sus numerosísimos escritos y corrigió leal y severamente los errores que había cometido, sin tratar de buscarles excusas. A fin de disponer de más tiempo para terminar ése y otros escritos y para evitar los peligros de la elección de su sucesor, después de su muerte, el santo propuso al clero y al pueblo que eligiesen a Heraclio, el más joven de sus diáconos, quien fue efectivamente elegido por aclamación, el año 426. A pesar de esa precaución, los últimos días de San Agustín fueron muy borrascosos. El conde Bonifacio, que había sido general imperial en África, cayo injustamente en desgracia de la regente Placidia, e incitó a Genserico, rey de los vándalos, a invadir África. Agustín escribió una carta maravillosa a Bonifacio para recordarle su deber y el conde trató de reconciliarse con Placidia. Pero era demasiado tarde para impedir la invasión de los vándalos. San Posidio, por entonces obispo de Calama, describe los horribles excesos que cometieron y la desolación que causaron a su paso. Las ciudades quedaban en ruinas, las casas de campo eran arrasadas y los habitantes que no lograban huir, morían asesinados. Las alabanzas a Dios no se oían ya en las iglesias, muchas de las cuales habían sido destruidas. La misa se celebraba en las casas particulares, cuando llegaba a celebrarse, porque en muchos sitios no había alma viviente a quien dar los sacramentos; por otra parte, los pocos cristianos que sobrevivían no encontraban un solo sacerdote a quien pedírselos. Los obispos y clérigos que sobrevivieron habían perdido todos sus bienes y se veían reducidos a pedir limosna. De las numerosas diócesis de África, las únicas que quedaban en pie eran Cartago, Hipona y Cirta, gracias a que dichas ciudades no habían sucumbido aún.

El conde Bonifacio huyó a Hipona. Ahí se refugiaron también San Posidio y varios obispos de los alrededores. Los vándalos sitiaron la ciudad en mayo de 430. El sitio se prolongó durante catorce meses. Tres meses después de establecido, San Agustín cayó presa de la fiebre y desde el primer momento, comprendió que se acercaba la hora de su muerte. Desde que había abandonado el mundo, la muerte había sido uno de los temas constantes de su meditación. En su última enfermedad, el santo habló de ella con gozo: "¡Dios es inmensamente misericordioso!" Con frecuencia recordaba la alegría con que San Ambrosio recibió la muerte y mencionaba las palabras que Cristo había dicho a un obispo que agonizaba, según cuenta San Cipriano: "Si tienes miedo de sufrir en la tierra y de ir al cielo, no puedo hacer nada por ti". El santo escribió entonces: "Quien ama a Cristo no puede tener miedo de encontrarse con El. Hermanos míos, si decimos que amamos a Cristo y tenemos miedo de encontrarnos con El, deberíamos cubrirnos de vergüenza". Durante su última enfermedad, pidió a sus discípulos que escribiesen los salmos penitenciales en las paredes de su habitación y los cantasen en su presencia y no se cansaba de leerlos con lágrimas de gozo. San Agustín conservó todas sus facultades hasta el último momento, en tanto que la vida se iba escapando lentamente de sus miembros. Por fin, el 28 de agosto de 430, exhaló apaciblemente el último suspiro, a los setenta y dos años de edad, de los cuales había pasado casi cuarenta consagrado al servicio de Dios. San Posidio comenta: "Los presentes ofrecimos a Dios el santo sacrificio por su alma y le dimos sepultura". Con palabras muy semejantes había comentado Agustín la muerte de su madre. Durante su enfermedad, el santo había curado a un enfermo, sólo con imponerle las manos. Posidio afirma: "Yo sé de cierto que, tanto como sacerdote que como obispo, Agustín había pedido a Dios que librase a ciertos posesos por quienes se le había encomendado que rogase y los malos espíritus los dejaron libres".

Las principales fuentes sobre la vida y carácter de San Agustín son sus propios escritos, especialmente las Confesiones, el De Civitate De¡, la correspondencia y los sermones .

viernes 9 de noviembre de 2007

¿Para Usted Qué es Colombia?

Navegando en Internet, me encontré con un foro muy interesante donde se le preguntaba a la gente ¿Para Usted Qué es Colombia?, y habían respuestas de todo tipo, pero particularmente esta respuesta "a su manera", dice cosas que valen la pena resaltar.
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LäLiN!!!

x el simple echo d q colombia es una chimba....saben que aki les dejo un mail q me mandaron... y c vn a dar cuenta d q es colombia....

Colombia!!!
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> >>>Un DIA como hoy me puse a pensar y dije...
> >>>- Los Americanos viven orgullosos que porque son la potencia mundial
> >>>- Los Argentinos que por Maradona y el Tango
> >>>- Los Peruanos que por la Señorita Laura, jajaja no mentiras, que por la
> >>>cultura Inca
> >>>- Los Mexicanos que por el Mariachi y los Tacos
> >>>- Los Panameños que por el Canal
> >>>- Los Españoles que por ser la La Madre Patria
> >>>- Los Italianos que por Milan, Venecia y la pasta
> >>>- Los Franceses que por la Torre Eiffel
> >>>- Los chinos que por la muralla
> >>>- Los ginebrinos que por el chorro
> >>>- Los britanicos que por su idioma, los castillos, la
> >>> >reina...
> >>>- Los Brazileños que por la Samba
> >>>- Los............Los...............
> >>>
> >>>LLegue a la conclusion
> >>>que cada pais tiene algo por lo cual sentirse orgulloso...
> >>>PERO NOOOOOOOOOOOO, QUE ESTADOS UNIDOS, QUE CANADA, QUE
> >>>FRANCIA,
> >>>QUE VENEZUELA, QUE ECUADOR, QUE MEXICO, QUE PERU,
> >>>
> >>>
> >>>ETC...........NI QUE MIERDAAAAA,
> >>>
> >>>HIJUEPUTA COLOMBIA ES COLOMBIA!!!!!!
> >>>UNO DE LOS PRIMEROS EXPORTADORES DE CAFE DEL MUNDO!!!!!!!
> >>>- PRIMEROS EN MINERIAAAAA
> >>>- FAUNA Y FLORA INCALCULABLE
> >>>- GENTE BACANAAAAAA
> >>>- BUENA RUMBAAAAA
> >>>- SEGUNDO HIMNO MAS BELLO DEL MUNDOOOO
> >>>- GUAROOO, BANDEJA PAISA, AJIACO, LECHONA, TAMALES, ARROZ CON
> >>>COCO
> >>>- GASTRONOMIA PAL' QUE QUIERA !!!!!!!!!!!!!
> >>>-
> >>>VIEJAS BUENAS !!!!!! RE BUENASSSSS DIRIA YO !!!!!!!!!
> >>>- CUMBIA, VALLENATO !!!!!!!
> >>>- TENEMOS A SHAKIRA, A JUANES, CARLOS VIVES, ATERCIOPELADOS, CABAS,
> >>>PREMIOS GRAMMY,
> >>>- TENEMOS A GABRIEL GARCIA MARQUEZ, EL NOBEL DE LITERATURA,
> >>>- TENEMOS A JUAN PABLO MONTOYA EN LA FORMULA 1, TENEMOS A FERNANDO
> >>>BOTERO............ETC.........
> >>>
> >>>Y NI SE DIGA CUANDO JUEGA LA SELECCION, AY! HIJUEPUTA TODO
> >>>EL MUNDO CON LA CAMISETA Y HACIENDO FUERZA A LA TRICOLOR
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "BUENO" EN COLOMBIA ES: BACANO !!!
> >>>UNA CHIMBA
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "AMIGO" EN COLOMBIA ES: PARCERO, LLAVE,
> >>>HERMANO
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "DINERO" EN COLOMBIA ES: PLATA, LUCAS, GAMBAS !!!!!
> >>>
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "MALO" EN COLOMBIA ES: UNA CAGADA !!!!!
> >>>
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "UNA NIÑA LINDA" EN COLOMBIA ES: UNA VIEJA
> >>>BUENA !!!!!!!
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> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "HOCIO" EN COLOMBIA ES: MAMERA, PEREZA,
> >>>DESPARCHE !!!!!
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> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "CERVEZA" EN COLOMBIA ES: BIRRAA o
> >>>una POLA.. !!!!!!!!!!!!!!
> >>>
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "HAMBRE" EN COLOMBIA ES: FILO !!!!!!!
> >>>
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "HASTA LUEGO" EN COLOMBIA ES: LISTO SUERTE O VEMOS
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> >>>EN COLOMBIA NO ES "FIESTA" EN COLOMBIA ES: RUMBA, FARRA !!!!!
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "ANCIANO" EN COLOMBIA ES: CUCHO !!!!!!!!!
> >>>
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "TIENES QUE PAGAR TODO" EN COLOMBIA ES: LO
> >>>COGIERON DE MARRANO !!!!!!!!!
> >>>
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "DEJAME EN PAZ" EN COLOMBIA ES: NO ME JODA
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "USTED ES MUY BOBO" SI NO USTED ES UNA GUEVA!!!!" O
> >>>TAN GUEVON
> >>>
> >>>COLOMBIA ES EL UNICO LUGAR DONDE LAS MUJERES SON MARICAS Y TAMBIEN
> >>>GUEVONAS..O NO HAN ESCUCHADO CUANDO SE HABLAN ENTRE ELLAS ..."OIGA
> >>>MARICA SI SABE? O !!TAN GUEVONA!!!! AAA Y DE PASO TODOS LOS
> >>>HOMBRES SE CONOCEN LAS GUEVAS Y TODOS LAS TIENEN GRANDES ....."TAN
> >>>GUEVON"
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "VETE DE AQUI" ES COLOMBIA ES: SABE QUE...... ABRASE
> >>>!!!!!!!!
> >>>
> >>>
> >>>EN COLOMBIA USTED NO ESTA CON LOS AMIGOS SI NO QUE ESTA CON EL PARCHE
> >>>..EL GUETTO ..LOS DEL BARRIO...
> >>>
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> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "TE BURLAS DE MI?" EN COLOMBIA ES: MMMMMMMM
> >>>PERO QUE? !!!! ME LA MONTO? !!!!!!!!
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "TOMAR CEVEZA" SI NO ECHAR POLA !!!!!!!!!!!!!!
> >>>
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "POBRE HOMBRE" EN COLOMBIA ES: ESE MAN ESTA
> >>>PAILA!!!
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> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "QUE INTELIGENTE ERES" EN COLOMBIA ES: USTED ES
> >>>UNA PILERA, QUE PEPA!!!!
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> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "PAGAME ESTA SODA" EN COLOMBIA ES: COSTEEME ESTA
> >>>GASEOSA!!
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> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "HOT DOG" EN COLOMBIA ES: PERRO CALIENTE !!!!!
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "EMBORRACHARSE" ES PEGARSE UNA JARTERA LA HIJUEPUTA..
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "HOLA" SI NO "QUIUBO?" O "ENTONCES QUE? BIEN O PA
> >>>QUE?
> >>>
> >>>
> >>>EN COLOMBIA NO ES "ME HARIAS UN FAVOR?" EN COLOMBIA ES: HAGAME
> >>>ESTE CRUZE, HAGAME EL 14 !!!!!!!!
> >>>
> >>>Y ASI PODRIA SEGUIRRRRR TODO EL HP DIA !!!!!!!!!!!!!!
> >>>
> >>>
> >>>
> >>>PARCEROS YO DIGO QUE NO CAMBIO POR NADA EL HECHO DE SER
> >>>COLOMBIANO !!!!!!
> >>>BOGOTA, BARRANQUILLA,CUCUTA, CALI, MEDALLO, BUCARA,MANIZALEZ,
> >>>POPAYAN, PEREIRA, NEIVA, VILLAO, SANTA MARTA, SAN ANDRES, VALLEDUPAR,
> >>>RIOACHA, PASTO Y TODO EL RESTO DEL PAISSSSSSSSSSSSSSSSSSS !!
> >>>
> >>>QUE CHIMBAAAAAAA, COLOMBIA TIERRA QUERIDA, ME CORTO UNA
> >>>H......QUE NO ENCUENTRO A ALGUIEN QUE NO SE SIENTA ORGULLOSO DE
> >>>HABER NACIDO EN ESTE SUELO Y QUE POR SUS VENAS CORRA LA SANGRE
> >>>TRICOLOR DE UNA TIERRRA MARAVILLOSA, LLAMADA ............
COLOMBIA....

y simplement x eso.... m siento orgullosisisisisima de ser colombiana..

Ahhh y se me olvidaron otras cosas,


te voy a dar algunas razones por la que colombia es pasion y por las cuales es mejor vivir en colombia:
Por los lunes festivos.
Por la tienda de la esquina y las ñapas.
Por cantar Tutaina Tuturumaina en Navidad.
Por los Chitos, la Colombiana, el Tamarindo Lux para el guayabo. Y los jugos en agua. O en leche!.
Por el pan con salchichón adentro. Con gaseosa.
Por el olor a tierra caliente cuando se viaja por carretera.
Por el Mirador de las Palmas. Por Monserrate. Por el Castillo la Popa. Por los Termales de Santa Rosa.
Por los paseos de olla.
Por el sancocho y la bandeja paisa hasta en el Amazonas. Por el ajiaco boyacacuno!
Por el Divino Niño y la Virgen del Carmen. Por el Milagroso de Buga. Por la Virgen
Por el Tamal. Por todos los tamales. Con una, con dos o con tres carnes!
Por los algodones rosados con azúcar.
Por el equipito del alma....... tu tu tuuu
Por el patacón verde y por el plátano maduro.
Por el mercado de las pulgas, los buñuelos y la arepita con queso.
Por la fritanga. Para una, para dos o para cinco personas.
Por la bandeja Paisa.

Por el : "se acabo el año" , cuando aún vamos en Julio.
Por oír "Cambio BOTELLA PAPEEEEL...!!!!" o por escuchar al sicólogo de los pobres: " SE ARREGLA LA De PRESIOOOOOON...!!!!"
Por el bocadillo con queso.
Por la arepa' e güevo.
Por las fresas con crema.
Por La Costeñita, Águila, Club Colombia y Cristal Oro. Por la Póker y la Pilsen, la del amargo seco y suave!
Por el rebuscador que en el bus te dice:"Esta bolsita de maní tiene un costo u valor de 300 pesos. Para mayor economía, puede oler la bolsita sin compromiso".

Por una siesta en hamaca.
Por el Manimoto y el Bom Bom Bum.
Por la papa salá, la carne asá y el ají pique.
Por el aguacate, la uchuva, el mamoncillo, la sandia, la guama...
Por el mango biche, el chontaduro con miel, la mazamorra con panelita de coco.
Por Rin Rin Renacuajo que salió esta mañana muy tieso y muy majo...
Por el Guaro con agua de pasante y una coquita con ensalada en la mesa.
Por los "Eh, Avemaría pues!", los "Oiga vea", los "Chévere" o los "dele dele, dele dele"
Porque siempre habrá alguien que le ayude a encontrar una dirección y se despedirá con una sonrisa.
Por el copito de nieve o raspao de pueblo, con lechera.
Por Cartagena.
Por el Boletín del Consumidor y el Minuto de Dios (en tus manos colocamos este día que ya paso y la noche que llega).
Por pagar promesas en Girardota o en Buga.
Por Sábados Felices.
Por Las Frunas y por las bananas con sabor a anís.
Por las milhojas y los pandeyucas.
Por las lenguas y la torta borracha.
Por las chocolatinas Jet y sus laminitas.
Por la ciclo vía de los domingos.
Por la mazorca con mantequilla y sal.
Por las tías cariñosas.
Por los vendedores que en Colombia parecen culebreros.
Por la Lechona Tolimense y los Pío Nonos de Supía.
Por el frío de Santa Elena o del Muña. Y el calorcito de Girardota o de Melgar.
Por los Reinados y las Ferias. Y las Ferias con Reinados!
Por comer crispetas en las plazas de pueblo.
Por los loritos que en las plazas de pueblo adivinan la suerte.
Por la cantidad de mujeres lindas.
Por las verduras y las frutas frescas y baratas todo el año.
Porque aquí se toma el mejor tinto y el mas barato.
Por las empanadas de iglesia (con carne de zancudo).
Por el Metro y el Transmilenio.
Por la Ferias de Cali y de Manizales. Por la Feria de Las Flores.
Por los Carnavales de Pasto y Barranquilla.
Por las serenatas.
Por la cuajada con melao y las obleas con arequipe.
Por jugar Cartas, Rumiquiú o Parqués hasta altas horas de la madrugada. A palo seco!
Por sentarse a tomar cerveza en un bulto de papas.
Por el jugo de níspero de Lorenzo, en el parque de Tolú.
Por el agua panela con limón para la gripa.
Por las cometas en Villa de Leyva o en Cerritos.
Por Discos Fuentes que nos hace bailar todo el año con sus 14 cañonazos.
Por el show de Jorge Barón.
Porque en la tienda de la esquina le fían (si es buena paga).
Por "Es La Negra Soledá la que se goza mi cumbia..."
Por el Ponqué Ramo.
Por una taza de chocolate con parva y queso derretido..
Por el paseo en Chiva los viernes en la noche.
Por la papa chorriada y los "perros con todo".
Por el fútbol (aunque siempre perdamos).
Por la rellena con poleo.
Por la ruana y la jugadita al tejo con amarga
Por el Sanjuanero (en mi tierra todo es gloria cuando se canta el joropo, cuando se canta el joropo......)
Por las Fiestas de San Pedro.......... Uy San Juan!
Por las rumbas. Con o sin toque de queda.
Por el "Dulce Jesús mío mi niño adorado, ven a nuestras almas..."
Por las novenas bailables con el COMBO DE LAS ESTRELLAS.
Por las cabalgatas.
Por los campesinos.
Por los paros.
Porque la gente te mira a la cara cuando caminas por la calle.
Porque cuando uno va al campo la gente que pasa por ahí, dice: bueeenas!!
Porque no se sabe que clima va a hacer mañana. Y mucho menos en dos semanas.
Porque uno no para de sorprenderse.
Porque la gente aplaude cuando aterriza el avión.
Porque la gente mama gallo por todo.
Porque siempre se ven montañas.
Porque se pueden comprar cigarrillos sueltos.
Por los alumbraos de diciembre.
Por los músicos de los buses.
Por las modelos made in Colombia (MAMIIIITASSS!!!!!).
Por viajar por los pueblos.
Por la parranda del 31 y la quemada del muñeco: feliz año, feliz año.
Por María Isabel Urrutia
Por Juanes, Shakira, Vives, etc...
Por Botero.
Por Las islas del Rosario y las Playas de Juanchito.
Porque se pueden pedir serenatas a cualquier hora.
Por los Año viejos.
Por la pólvora.
Por El Espectador de los domingos.
Porque aquí se habla el mejor español del mundo.
Por la Pony malta con pan.
Porque Los Colombianos NUNCA nos rendimos.

Por ustedes, que llevan consigo al extranjero y a cualquier lugar todas estas cosas y muchas más, porque son el mejor producto de este País y le demuestran al mundo todos los días que hay millones de Colombianos que trabajan, estudian y se esfuerzan por progresar y sacar a Colombia adelante. del Jordán.

miércoles 7 de noviembre de 2007

Sobre la Renta

Por Santiago Bogoya.
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Conceptos tomados de Marx

Forma en la cual el plusvalor generado por el capital cae en el terrateniente. Esta forma de propiedad de la tierra es histórica, transmutada por el capital y el modo de producción. Modo supone que trabajadores (productores) se le expropies la tierra y se le vincule a un capitalista que explota la tierra con ganacias. Hay que anotar que esta expropiación se da a partir de la violencia, y la destrucción de la industria doméstica rural: para ejercer un poder total sobre los modos, y una cantidad de personas disponibles para ser explotadas.

Propiedad de la tierra supone el monopolio de ciertas personas sobre determinadas partes del planeta; lo curioso es que (en el origen) dichas personas se han autoregalado la tierra, pareciese como si un poder divino brotara de su frente. Talvez se creían hijos de dios y por lo tanto como él creó el mundo ellos tienen derecho a repartírselo según sus convenios. Si es así también les dio la espada para maltratar y asesinar a los de su propia condición: la humana. Esto fue lo que pasó en América tras la llegada de las diferentes oleadas migratorias europeas, grupos de personas que como en una piñata se repartieron los juguetes que encontraron en la fiesta. Y Efectivamente algunos de estos lazos han seguido hasta nuestros días, las grandes haciendas, de nuestros políticos mas entregados con la causa de los problemas sociales. Pero bueno, esta tierra adquiere entonces una forma puramente económica. El verdadero agricultor, que trabaja la tierra, es un asalariado, que está en manos de un arrendatario que es un capitalista el cual tiene una ganancia. Y en lo alto de la cima el terrateniente que disfruta del buen vino.

La renta dentro en su forma más sencilla, es definida como, una suma de dinero fijada por contrato, a cambio del permiso de utilizar por parte del que paga la suma, su capital en ese campo particular. Es entonces una forma en que se valoriza la tierra, pero ésta como advierte Marx no es producto del trabajo y por lo tanto no debe poseer precio alguno. Pero esto no ocurre en la producción capitalista.

Pero más gracioso aun, es cuando el suelo adquiere una mejora, esto no le cuesta nada al terrateniente pero, él se cree en derecho de cobrar más renta porque la tierra puede producir más.

En la renta de la tierra, lo peculiar es: con las condiciones dentro de las cuales los productos agrícolas se desarrollan como valores y con las condiciones de realización de esos valores, se desenvuelve la facultad de la propiedad de la tierra de apropiarse de una parte creciente de estos valores creados sin su participación; es decir, que una parte creciente del plusvalor se transforme en renta de la tierra.

Pero más triste es cuando se monopoliza las fuerzas naturales, que obviamente no se pagan pero que vuelven productiva una producción particular. Como el precio de la mercancía esta determinado por el trabajo social requerido, y este tipo de monopolio acude a unas determinadas características geográficas, la producción que ostente este medio obtendrá una plusganancia.

Así se obtiene lo que llamamos renta diferencial, donde el resultado de la productividad es diferente en iguales inversiones de capital, en iguales superficies de terreno, pero que se generan por la fertilidad y ubicación de las tierras.

Este tipo de renta puede expresarse de una manera más complejas cuando, se suma las diferencias en la distribución del capital asociado al arrendatario. Mas claramente surge de la sucesiva inversión de capital en el mismo suelo, la desigualdad se produce ahora para capitales diferentes invertidos sucesivamente en la misma porción de terreno. Ahora el otro tipo de renta importante es la renta absoluta, que es el cargo monetario por el acceso a un recurso exigido por un terrateniente independientemente de su productividad relativa.

En definitiva, con el sistema, los que ganan son los terratenientes, una especie inmutable en América latina, de apellidos de casta, herencias en los cargos públicos y en nuestro país hasta con asientos presidenciales.

Regalo

Por Etoile.
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Una día en el que todo era diferente, no sabía por qué?

Pero lo era.

Ese día algo sucedería, algo que cambiaría mi vida..

Lo más inesperado,

Anhelado, y sorprendente, llego a mi vida; un regalo..si! un regalo! el mejor, el mejor de todos, el que nunca pensé recibir, incluso nunca pensé merecerlo.

Estaba envuelto en un material que nunca había tocado, con unos colores increíbles, unas combinaciones perfectas, eran muy agradables a la vista de muchas personas.

Nunca pensé recibir un regalo así, nunca! jamás en la vida.

Me sentía agradecía, si! Muy agradecida con la vida o con lo que fuese, me sentía afortunada por tener en mis manos ese regalo tan bonito.

Todos querían tenerlo, todos estaban envidiosos, pero el era mió, era mi regalo.

Por fuera se veía muy bonito, me refiero a la envoltura, así que después de pensarlo mucho, por que una vez abierto no podía devolverlo, decidí abrirlo.

Lo pensé mucho, lo dude aun más, hasta que por fin decidí hacerlo.

Me sorprendí mucho cuando lo abrí, cuando lo vi, era simplemente perfecto. Era tal y como lo había soñado.

Con el tiempo, descubrí que ese no era el regalo, descubrí que habían mas cosas por dentro, podía seguir abriendo, cada vez más y más cajitas, hasta llegar al fondo.

Dudaba, dudaba mucho, cada vez que debía abrir una nueva caja, por que no sabia con lo que me iba a encontrar y hasta el momento todo me había gustado, no quería encontrar algo feo.. Después de pensarlo mucho, decidía seguir abriendo cajitas, por que quería ver cual era realimenté el regalo, que era lo que había en el fondo, me mataba la curiosidad.

Al principio cada cajita era mas bonita que la anterior, pero después de algunos días, empecé a notar que los colores ya no eran los mismos, me di cuenta que la envoltura no tenia colores tan bonitos, que no tenia combinaciones tan perfectas, me di cuenta que había visto mal, que me había dejado llevar por el momento, por la emoción y no había detallado muy bien el regalo. En ese momento me asuste, empecé a sentirme muy triste, por que mi regalo ya no era tan perfecto, y no se veía tan bonito como antes, incluso las personas ya no querían tenerlo y por el contrario sentían pena por mi..

Empecé a pensar en muchas cosas, la duda no me dejaba dormir.

Tenía mucho miedo de seguir abriendo el regalo, no quería encontrar una caja menos bonita que la anterior, pero la situación lo exigía, debía seguir abriendo el regalo. Con mucho miedo, con mucha inseguridad, seguí abriéndolo, y cada vez que lo hacia me confundía aun mas, el regalo que parecía ser tan bonito, perfecto y único, se empezó a transformar, ya no podía ni definirlo, no sabia que era, era algo inexplicable, lo único que sabia era que no quería seguir abriendo mas cajas, por que lo que estaba viendo no me estaba gustando, por el contrario me estaba confundiendo y asustando.

Quería regalarle eso a otra persona, pero ya que..ya no se podía, ya había decidió abrirlo, y ya no había marcha atrás..

Me arrepiento, me arrepiento mucho, no hay una noche en que no lo haga..

Nunca debí haber abierto el regalo, nunca debí hacerlo,

Me deje llevar por los colores, y por la envoltura. Se veía tan bonito; sentí mucha curiosidad, quería saber que era? como era…?

A veces pienso que no hay de que arrepentirme, por que tal vez hubiese sido peor vivir con la duda, tal vez sea mas fácil lidiar con la culpa.

La vida me sorprendió ese día, recibí un regalo inesperado, algo que fue demasiado perfecto y bello en el momento. Desafortunadamente las cosas no son lo que parecen, me hubiera encantado que nunca hubiese llegado ese tipo de regalos a mi vida.

Hoy es un día normal, eso creo??
Tal vez hoy vuelva a recibir un regalo, tal vez no!
Solo se que la próxima vez, prestare mas atención a la envoltura y a los colores.
Es mejor ser precavidos, desconfiados y no recibir todo lo que nos regalan.
Hay cosas que es mejor no abrirlas, es mejor dejarlas cerradas, así otro podrá tomarlas.

Hoy alguien recibirá un regalo
Tal vez hoy sea tu turno

lunes 5 de noviembre de 2007

Centro De Investigación Para El Desarrollo

Por José Fernando Moreno.
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Lanzamiento del libro Bien – Estar y Macroeconomía. Más allá de la retórica. Octubre 4 de 2007. Bogotá D.C[1]

El Centro de Investigaciones para el Desarrollo, CID funciona como la Unidad de Investigación, Extensión y Divulgación de la Facultad de Ciencias Económicas, FCE de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá. Fue creado en 1966 por iniciativa del economista Lauchin Currie[2] con el fin de fomentar, coordinar y vincular el trabajo de la Universidad a la transformación y el progreso de la sociedad colombiana. El CID tiene como misión analizar, producir y socializar conocimientos de las ciencias sociales, económicas y empresariales que respondan a los retos de la sociedad colombiana, así como a sus problemas regionales, nacionales e internacionales[3].

El 4 de octubre del presente año, el CID, llevó a cabo el lanzamiento de la cuarta versión de Bien – Estar y Macroeconomía, una de sus publicaciones más representativas y que viene realizando anualmente con el fin de plantear una óptica diferente a la que muestra el gobierno de turno sobre el rumbo, manejo y perspectivas de la Economía nacional.

El evento, que tomo lugar en el auditorio principal de Corferias en el marco de Expociencia 2007, contó con la presencia de los distinguidos profesores del Centro, autores del libro, entre los que se encuentran Raúl Avila, Álvaro Zerda (decano de la FCE), Álvaro Moreno, Gustavo Junca, Ricardo Bonilla, Oscar Rodríguez, Germán Corredor, José Guillermo García y Germán Umaña Mendoza (actual director del CID). A su vez se hicieron participes de la discusión del libro, según su especialidad, cuatro personalidades del mundo económico: En primer lugar el ex - ministro de hacienda José Antonio Ocampo, actual investigador de la Universidad de Columbia, en el bloque macroeconómico. En segundo lugar, Luis Jorge Garay, consultor internacional, en el bloque social; seguido de Alan Fairlie de la Pontificia Universidad Católica de Perú, invitado para el bloque internacional. En último lugar, se encuadra Roberto Kozulj de la Fundación Bariloche – Argentina, en el bloque energético.

El evento, de entrada libre, tenía como principal objetivo presentar a la comunidad; académica, política y general, el libro desarrollado por el CID, y a su vez generar el inicio de un debate abierto sobre los planteamientos desarrollados en el libro; planteamientos, que muchos denominarían heterodoxos. En materia del libro, se observa como principal meta, el plantear, desarrollar, demostrar y publicar, una visión alternativa a la ortodoxa tradicional como lo planteó en al introducción el profesor Zerda.

Para lograr llevar a cabo los objetivos, el lanzamiento se dividió en cinco partes. En primer lugar y después del discurso inaugural a cargo del rector de la Universidad Nacional de Colombia, profesor Moisés Wasserman; se dio una introducción a cargo del Decano de la FCE. En la introducción, el profesor Zerda plantea el objetivo del CID y la importancia de sus investigaciones para el país. Al mismo tiempo, desarrolla la diferencia entre la corriente ortodoxa neoliberal y los planteamientos heterodoxos del Centro, dejando ver el objetivo del libro y en que se basan sus tesis. Dice que el libro recoge planteamientos teóricos como el financiero del autor Hyman Minsky, que estan en el papel, desde los 70, y que vuelven a tomar importancia en el diseño de políticas públicas. El profesor, también hace una síntesis del marco global, en donde destaca las economías emergentes asiáticas y la economía norteamericana. Sin embargo, destaca que el crecimiento de estas economías paralelamente, maneja, un crecimiento de brechas sociales y sectoriales en las diversas regiones; lo que al final destaca en una serie de preguntas que son las que se pretendieron responder en el desarrollo del evento y el libro.

Para responder estas pregunta, en segundo lugar, los profesores Moreno y Junca, plantean, desde la óptica macroeconómica, una serie de respuestas y preguntas en donde se propone que el análisis de las crisis y del crecimiento, no se debe dar en los momentos fatales, sino que por el contrario se deben desarrollar en los momentos de auge. Esto, dándole una importancia a las políticas públicas desarrolladas durante el momento de auge del gobierno Uribe, enfocándose en el gasto insostenible de la guerra en el marco de las políticas neoliberales, en donde se maneja un estatus de antiliberalismo. En el desarrollo muestran como variables, el desempleo y su nuevo concepto de tasa de desempleo ética[4], la inflación, el manejo fiscal, el manejo monetario, entre otros. Como principal resultado, se encuentra que la economía efectivamente ha venido creciendo a raíz de un aumento en la productividad del trabajo y en el valor agregado de los factores de producción, lo que explica la paradoja entre desempleo y crecimiento. Como interesante propuesta se presenta el control inflacionario más flexible en donde se pueda llegar a tasas sostenibles del 7% para poder darle sostenibilidad al crecimiento.

Al análisis de los autores, el profesor invitado ,Ocampo, hace un llamado de atención en el sentido de que recomienda insertar al planteamiento la variable de los mercados financieros globales, en donde muestra las variaciones que presentan las bolsas latinoamericanas y los impactos de economías como las asiáticas. A su vez, el profesor resalta el trabajo realizado por los autores y los felicita en especial por la introducción del concepto de índice de desempeño macroeconómico.

En tercer lugar, el lanzamiento presenta el bloque social, en cabeza de los profesores Bonilla y Rodríguez, los cuales presentan un análisis del sistema de protección social (SPS), en el marco del sistema general de participaciones (SGP), en su reforma a las transferencias y el plan de desarrollo; todo esto midiendo el impacto sobre la educación y la salud. Como otro punto se maneja la política de empleo, en su reforma de la ley 50 en el 2002. Como resultados de este análisis, se presenta que las reformas implantadas por el gobierno central representan una disminución en la calidad de vida de las personas y en los índices sociales, en donde se pierden aproximadamente 52.2 billones en salud y educación (en nombre de los pobres) y en donde hace 14 años el sector industrial no genera ningún empleo formal. Esto lo explica el profesor Bonilla como un fenómeno de rivalidad entre la inversión y productividad y el empleo; en donde lo que realmente genera empleo es ser independiente, pero que el ser independiente hace que se pierdan las garantías de la seguridad social, la cual se presenta como un costo para los empresarios.

En cuarto lugar se presento el bloque internacional a cargo de los profesores Umaña y García, en donde se presentaron los problemas en las relaciones comerciales y exteriores del país, demostrados desde la apertura de los años 90. Problemas que se encuentran reflejados en el déficit de la balanza comercial y una inversión extranjera directa basada en privatizaciones y construcciones sobre lo construido. Los autores plantean que en el corto plazo no se ve una solución a esta situación debido a la debilidad en el sector real de la economía colombiana y la insuficiencia en la productividad.

Por ultimo el evento y libro, concluyen con un análisis en los recursos, fuentes y desarrollos energéticos; a cargo de los profesores Ávila y Corredor se plantea la duda del autoabastecimiento de petróleo, en donde establecen que el país tiene ciertas reservas considerables, pero que la falta de investigación y búsqueda de yacimientos, que sólo pueden ser sostenibles con el cambio de las tres políticas que se desarrollaron en el país[5], en donde la capitalización de ECOPETROL debe dirigir sus ingresos en el interior y no en el exterior. También toman el tema del empleo de gas natural y carbón, en donde sostienen que aunque son combustibles con yacimientos considerables, nos son la panacea en el largo plazo. Por ultimo, plantean que los efectos de la no autosuficiencia podrían traer grandes impactos fiscales.

En cuanto a los demás comentaristas, se presentaron simples reflexiones que a pesar de no aportar mucho al desarrollo, exaltan el valor y poder que mantiene el texto. Respecto a lo demás, el evento fue un gran foro de debate y desarrollo de nuevas ideas y alternativas planteadas en para todos los colombianos.

Resta decir, que el evento fue un éxito en cuanto a organización y desarrollo de las temáticas planteadas, sin embargo, hubiese sido mucho más representativo en un auditorio ocupado en su totalidad, en donde personas de toda la esfera nacional y clases sociales se hubiesen visto incluidas, puesto que, en ultimas, el debate es para todos. Por lo demás, sin duda queda claro que el libro representa un importante análisis para el país, en cuanto a que se presenta un planteamiento diferente al desarrollado por otros organismos nacionales. También se ve que el trabajo requirió de un gran esfuerzo e investigación conjunto entre estudiantes, profesores y sociedad; motivo por el cual es importante leerlo y descubrirlo en el fondo, con el fin de generar debate y soluciones. Que bueno sería que los políticos del país, lo analizaran, con el fin de entender la realidad desde otro punto de vista y poder afrontar los retos que deparan los tiempos venideros.


[1] La siguiente reseña se basa en el evento de lanzamiento llevado a cabo el 4 de octubre, y en la reseña y documentos presentados en el evento y colgados en la página Web del CID.

[2] Lauchlin Currie, uno de los más prominentes economistas del siglo XX, dedicó una vida entera a la reflexión sobre el desarrollo desde las economías en desarrollo. A partir de su primera llegada al país, al mando de la Misión del Banco Mundial, en el año 1949, hasta su deceso, en el mes de diciembre de 1993, trabajó fundamentalmente en Colombia, con miras a la construcción simultánea de una teoría aplicable, y a la vez de una estrategia viable, para la comprensión de la naturaleza y la planeación del desarrollo de las economías en desarrollo.

[3] Tomado de CID. Presentación. [EN LÍNEA] http://www.cid.unal.edu.co/cid/index.php. Referenciado el 19 de Octubre de 2007.

[4] Lo que los profesores definen como la tasa mínima para ejercer el crecimiento y desarrollo.

[5] Producción escalonada, Factor R y flexibilidad.


jueves 1 de noviembre de 2007

Yo Tumbé El Cartucho, Con La Ayuda De Mi Dios Y Una Pistola

Tomado de http://www.eltiempo.com/laciudadjamascontada/HISTORIAS_/HISTORIAS_PRINCIPALES/ARTICULO-WEB-DESPLIEGUE_HISTORIA_PRIN-3759028.html

I

Un día me fui a la zona del antiguo Cartucho en busca de unas ventanas y puertas antiguas de madera y me encontré con la aventura de un hombre que ayudó a demoler ese lugar decadente con la ayuda de Dios y una pistola. La guardé en mi memoria durante tres años hasta que El Tiempo convocó a sus lectores a descubrir "La Bogotá jamás contada". Envié por correo electrónico las líneas generales de esta historia, sin mucha esperanza, y varios meses después me llamaron para decirme que había sido seleccionado. Esta es la crónica de Pedro y la demolición del Cartucho, un héroe anónimo que contribuyó al nacimiento del Parque Tercer Milenio.

II

Parque Tercer Milenio

Todo comenzó en marzo de 2004 cuando decidí restaurar la casa estilo inglés que hoy habito en el Barrio La Merced, en el Centro de Bogotá. Buscando reemplazar las horribles ventanas de aluminio y vidrios blindados que algún paranoico le instaló años atrás, me adentré un sábado en la mañana por la Avenida Sexta, abajo de la carrera Décima, en la zona aledaña a la desaparecida Calle del Cartucho. Hallé una enorme bodega de demoliciones y me sumergí por horas en ese universo de antigüedades y objetos usados. Me atendió Pedro, el dueño del local, un hombre joven, madurado en las calles, amable, entrador y buen conversador. -¿De dónde sacó todo esto?, le pregunté maravillado al ver juntos en un solo sitio tantos elementos de los siglos XIX y XX, como balcones, rejas forjadas, portones de maderas ya casi inexistentes y portales tallados en piedra. -Del Cartucho, me respondió. Yo tumbé El Cartucho, con la ayuda de mi Dios y una pistola, agregó con un aire de victoria, como quien ha sobrevivido al infierno. -¿Usted tumbó El Cartucho?, le pregunté sorprendido, queriendo saber más, mientras miraba a través de la puerta el Parque Tercer Milenio, que con sus nacientes árboles sabaneros, sus nuevos jardines multicolores, alamedas, columpios, espejos de agua, ciclorrutas y escenarios culturales se ha convertido en un oasis en medio del caos urbano. -Sí, es una historia larga. Vuelva otro día y se la cuento... -No sea rogado, écheme el rollo ya, le dije. Y como quien se alegra de encontrar alguien que se interese por oír sus recuerdos, el hombre comenzó a rodar la película, escena por escena, con fluidez y una memoria única; citando calles, nombres, alias, nomenclaturas, descuartizados, atentados, retroexcavadoras, volquetas, ñeros, campaneros, armas, jíbaros, sicarios, suicidadas y actos heroicos. Habló sin parpadear por horas, narrando su epopeya, dejando ver con cada carcajada su prótesis dental, frotándose las manos, devolviendo el disco duro sobrecargado de imágenes imborrables, sentado en una improvisada butaca formada con un pedazo de tubo de 10 pulgadas y un trozo de madera, mientras se acomodaba su característico sombrero de pescador y le pedía a Paloma, su joven compañera, y a Lindor, un negro enorme de voz amable, manos forradas en piel de lija y cuerpo de guerrero africano, "un vasito de agua para el doctor".

III

El Cartucho

Cuando miró hacia la puerta de la enorme casa de adobe, tejas de barro, patios y ventanas con rejas del siglo XVIII que estaba demoliendo, Pedro vio estacionarse una lujosa camioneta de doble tracción de la que descendieron cuatro hombres vestidos de paño, armados con pistolas y metralletas. No dijeron nada. Solo miraron hacia los lados, mostraron los fierros y le dejaron un presente: una bolsa negra de plástico, con un cuerpo descuartizado. Era una adolescente de 16 años, rubia y de ojos azules, desnuda, pálida y hermosa como una santa, a quien habían cortado en pedazos con una motosierra, luego de pegarle un tiro en la frente. Pedro, su jefe Homero, los ingenieros del IDU y los obreros que los acompañaban quedaron notificados. Para ellos se trataba de una amenaza de las temibles mafias de la zona, inconformes por las obras que desde el 3 de julio de 1999 estaban borrando de la faz de la tierra, a pico y pala, la Calle del Cartucho para darle vida al Parque Tercer Mileno. El Cartucho era entonces un lugar heterogéneo de comerciantes, tenderos, recicladores, repuesteros y gente honesta, pero además de vicio y muerte.

Apartamenteros, sicarios, ñeros, putas, vagabundos, proxenetas y expendedores de bazuco y marihuana se establecieron en ese céntrico lugar a sangre y fuego, 30 años atrás, en los terrenos del antiguo Barrio Santa Inés, que era un conjunto de casas grandes, majestuosas, con parques, iglesias y almacenes en donde hasta comienzos del siglo XX los apellidos más linajudos y resonantes se pronunciaban con respeto. El Santa Inés, ubicado entre las calles 6ª y 9ª y entre las carreras 10ª y Caracas, vecino del San Bernardo, fue desde el siglo XVIII, junto con San Victorino, el lugar de entrada a Bogotá, por su ubicación estratégica para el comercio, el transporte, la salud, el trabajo y la vivienda. A pocas cuadras se construyó en 1578 la Iglesia de San Victorino, erigida en busca de la protección del santo contra las heladas sabaneras que dañaban las cosechas. En los años sesenta, casi cuatro siglos más tarde, el Santa Inés era una zona decadente que padecía un deterioro acelerado. Aún conservaba casas coloniales de interés cultural habitadas por señoras que todavía podían salir en las tardes a tomar onces junto con pensionados que se sentaban a tomar cerveza sin miedo a que los mataran o les robaran sus abrigos y sombreros ingleses. Precisamente en la calle 12 con 8ª quedaba la tienda de Doña Carlina, frente a una gallera y una cancha de tejo, en donde en los setentas, la banda de "Los Santandereanos", primera organización expendedora de bazuco establecida en el barrio, iba a apostar, emborracharse y armar peleas. San Victorino no había protegido aquella mañana a la muchacha descuartizada. La verdad es que en aquellos días las cosas no pintaban bien para nadie. La Fiscalía llegó unos minutos más tarde y levantó el cadáver, como lo hizo tantas veces en rutinas que no generaban titulares de prensa. Los mirones se fueron rápido y la amenaza de muerte quedó en el ambiente. Nadie se asombró por el "paquete". Esas cosas eran comunes allí, en donde cada día mataban dos o tres ñeros, por cualquier moneda, por robarse una bicha de marihuana o bazuco, por tirárselas de vivo con un taquillero o por pura diversión de algún sicario. Matar, en el Cartucho, no era ningún pecado, ni algo extraño. Allí la vida no valía nada y los muertos eran echados a las alcantarillas, incinerados, enterrados en los patios de las casonas abandonadas, tirados al contenedor de la basura de la calle 9ª, despedazados con motosierras por El Carnicero o dejados en los barrios vecinos para no boletear más la olla.

Cuando recibió la primera amenaza Pedro, el pequeño comerciante nacido en Las Cruces, llevaba dos meses en la demolición. Ya con sus hombres había borrado la manzana 25, con sus comercios, lotes de engorde y sus enormes inquilinatos, en donde una pieza albergaba hasta diez personas. Había sido contratado por Homero, un campesino boyacense de pocas palabras y sin contactos en la zona. Pedro era el socio ideal para entrar al Cartucho, pues los mandamases lo conocían desde hacia muchos años como un mercader de puertas y ventanas antiguas. También como un hombre valiente, sereno, amable y discreto, que conocía la ley del silencio y nunca había sapeado a nadie. A Pedro pocas cosas lo asustaban y mucho menos los malos, que le hacían pruebas a diario para medirle las hormonas. Meses atrás, el IDU había iniciado las operaciones para hacer cumplir el Decreto 880 de 1998, que estableció la renovación urbana del sector comprendido entre los barrios Santa Inés y San Bernardo y la construcción del Parque Tercer Milenio. La orden del Alcalde Enrique Peñalosa no tenía reversa. Había que borrar las 20 hectáreas del Santa Inés, es decir los 602 predios del Cartucho, que tenían un costo de casi 80 mil millones de pesos de la época, reubicar a sus cerca de 10 mil habitantes, otorgarles compensaciones y construir un parque que simbolizara el renacimiento del Centro de la ciudad y el comienzo del siglo XXI, a un costo de cerca de 200 mil millones de pesos. No era una tarea fácil. Había que cumplir ese mandato disminuyendo el impacto social y sin que la ciudad se bloqueara. Peñalosa quería, además, acabar con esa central de abastos de la droga y demostrar que el Estado sí era capaz de terminar con la tragedia humana que escondían esas calles ubicadas apenas a dos cuadras de la Casa de Nariño. A la par con el comienzo de la demolición del Cartucho, las entidades del Distrito iniciaron todo tipo de acciones sociales, económicas, urbanísticas y de seguridad para garantizar una solución digna para los 1.350 hogares, 73% de ellos arrendados en un solo cuarto; 1.240 establecimientos comerciales, 95% de ellos empresas individuales o familiares; 4 mil residentes, la mayoría inquilinos de estrato uno; 2.248 habitantes de la calle y 3.600 empleados, según la caracterización del lugar hecha por el Distrito.

Se sabía, sin embargo, que los jefes de las calles y sus sicarios no estaban dispuestos a permitir que les arrebataran su territorio, ni que les acabaran el negocio que habían dominado impunemente. Los "duros" estaban decididos a morir y matar por lo que consideraban suyo por derecho propio. Creían que esas ollas serían siempre suyas, porque allí florecían todo tipo de negocios sucios como tráfico y alquiler de armas, adulteración de licores, falsificación de documentos, secuestro de personas, escuelas de sicarios, ejecución sumaria de enemigos y sapos, cobro de extorsiones, compra y venta de artículos robados, pero sobre todo, venta y consumo de bazuco y marihuana. El delito era una industria bien montada. En una casa se escondía el bazuco y la marihuana, en otra se empacaban las bichas; en la de más allá las vendían los "taquilleros", en otra se guardaba la plata y en otra más se escondían las armas y los sicarios. Nunca se ponían todos los huevos en la misma canasta. Pero también, allí habitaba gente honesta que vivía del reciclaje de cartón, botellas, chatarra, cobre; había tiendas, talleres, depósitos de repuestos, mueblerías, compraventas, bodegas de venta de papel, imprentas, una estación de gasolina, una plaza de mercado, una Iglesia cristiana y hasta una central obrera.

A una cuadra de la estación de Policía más grande del país, del Batallón Guardia Presidencial y de Medicina Legal, esas calles tenían propietarios y estaban regidas por la ley del hampa. Sus escrituras habían sido firmadas con sangre. Cada jefe tenía a su servicio hasta 20 escoltas bien armados, que tenían licencia para matar. Sólo los más temidos y corajudos formaban parte de esa elite delincuencial, que era apoyada por jíbaros, campaneros y taquilleros que atendían a miles de viciosos día tras día. En una casa ubicada en la Carrera 12 No 7-31 habitó, desde 1972 hasta el día que la tumbaron, El Cabezón, un ex presidiario antioqueño que pagó 87 meses de cárcel en varias penitenciarias del país y cuando salió de La Picota, a los 38 años, llegó al Cartucho para salir a los 73, solitario, miserable y abandonado por su familia, con varios muertos encima, los pulmones podridos de tanto soplar bazuco y los riñones desechos de tanto beber alcohol. El Cabezón vivía en plenos dominios de "Gancho Amarillo", un cartel que se adueñó de la Carrera 12 entre calles 7ª y 8ª, a la vuelta de Medicina Legal. Ellos se asociaron y comenzaron a traer el bazuco y la cocaína del departamento del Guaviare. Cuando el negocio comenzó a decaer por la persecución de la Policía y los anuncios de la renovación urbana, vendieron la línea por 80 millones de pesos de la época. Después se quebró el negocio y la demolición acabó con todo. El paso de los años y la ley del más fuerte y muchos cadáveres habían definido varias "líneas". Cada cuadra tenía una marca registrada. La carrera 12 entre calles 6 y 7ª eran de "Gancho Azul", es decir de Luis Calderón. De la calle 7ª a la 8ª por la carrera 12, era territorio de Rey. De la Calle 8ª a la 9ª, por la carrera 12, era de los Martínez y se conocía como "Gancho Verde". Por la carrera 13, entre 9ª y 10ª, era dominio del Loco Calderón. De la calle 8ª a la 9ª, por la carrera 11, era del Tigre. Cada uno de esos jefes se hacía respetar, quien los faltoneara se moría. A quien sentenciaran se tenía que morir o perderse para siempre. Nadie se pisaba las mangueras, porque cuando ello ocurría había guerras que se apaciguaban con muertos. El Cabezón recuerda que cuando los carteles guerreaban aparecían los muertos por todas partes con letreros en el pecho: por sapo, por soplón, por faltón. La Calle del Cartucho era la carrera 12, entre 8ª y 9ª, y su zona de entrada era la calle novena arriba de la Caracas. Allí estaba la estación de gasolina Terpel y el emblemático edificio El Castillo, uno de los últimos en caer.

Por la calle séptima, abajo de la carrera décima, estaban las residencias de mala muerte en donde se arrendaban por unos pesos las piezas húmedas y hediondas para soplar bazuco y descansar de un día de delito. El Cartucho era una vorágine urbana que se tragaba para siempre a quienes cruzaran el umbral de la droga. Allá valía lo mismo un ñero con la cobija al hombro que un ejecutivo de corbata y saco de paño. Quienes llegaron allí eran "clientes" que hacían respetar los taquilleros y los sicarios. Nadie tenía preferencias. Allí cualquiera se podía morir tranquilo, porque quien lo quebrara se moría al rato también. "La gente perseguía a los taquilleros para poder comprar una bicha de bazuco y pagaban con monedas de quinientos o mil pesos. Todos los días yo ayudaba a llevar muchas canecas llenas de monedas que los patrones montaban en carros y sacaban del Cartucho. En una sola jornada se cargaban hasta 60 millones de pesos en monedas de la venta de la droga", recuerda El Cabezón.

El nombre de "El Cartucho" surgió de los conos de cartón en donde se vendía el hilo, famosos en la zona por quedar allí las bodegas de reventa de esos aparatos. Cuando "Los Santandereanos", liderados por los Ariza y los Arguello, llegaron con el bazuco al Santa Inés, era en esos "cartuchos" en donde sacaban la droga, que se expendía en tubitos de vidrio de los que se usaban para la anestesia dental. Ese era el reino que los duros no querían dejar perder, pero que Homero, Pedro y los ingenieros del IDU estaban derrumbando. Por eso todos se convirtieron en objetivos militares. Los rumores corrían por entre las calles, cruzando cada manzana, doblando las esquinas, venciendo los golpes de los mazos y llegando a los oídos de los interesados. Pero Pedro no se amedrentaba. Como un fiel jardinero del Edén, seguía tumbando manzanas podridas del árbol del Cartucho. Ganando dinero lícito en un lugar ilícito. Mientras demolía el costado sur de la manzana 30, Pedro decidió que no se iba a dejar matar sin haberse defendido. Se mandó a tatuar en cada brazo, con tintas azul y roja, un águila con las alas desplegadas, una víbora y una rosa para que sus familiares lo reconocieran en caso de que muriera en una emboscada y El Carnicero lo descuartizara. Luego de ese ritual de guerra, compró a un conocido un revólver 38 corto, contrató dos muchachos que le sirvieran de escolta, entre ellos a Lindor, un ex celador del lugar que se unió al equipo de demoledores. También se ganó la confianza de Miguelito, un joven de 18 años, que había dejado el vicio y los atracos tras escapársele a la muerte cuatro años atrás. A su corta edad Miguelito tenía contactos en el bajo mundo. Sabía qué se movía y a sus oídos llegaba información privilegiada. Fue el primero en saber los nombres de quienes estaban tramando la muerte de los "tumbacartuchos", como le decían a Pedro, Homero y los ingenieros, un término derivado del apodo que los ñeros le habían dado a la retroexcavadora. A través suyo Pedro se enteró que el Tigre había dado la orden de parar a sangre y fuego las obras y que había encargado a El Soldado y El Paisa para ejecutar la sentencia. Pedro estaba viviendo una experiencia única que lo marcaría para siempre.

En cada casa encontraba la historia menuda del Cartucho. Precisamente en la esquina de la calle 7 con carrera 11, demolieron una casona y en sus cimientos hallaron 11 ñeros muertos con un tiro de gracia en la frente, amontonados uno sobre otro. La Fiscalía se los llevó sin tanto escándalo. Esos hallazgos se volvieron rutinarios. "Al inicio de la demolición la retro, desenterró la moto de un Policía, luego apareció el cadáver del difunto, con casco y todo. Seguramente el man se metió a la hora que no debía a investigar o se embarcó en un negocio podrido y lo quebraron", recuerda El Cabezón. Mientras las obras avanzaban, Pedro y los demoledores sentían las miradas acusatorias de quienes se negaban al futuro que les prometía el IDU. Por ello tenía siempre a la mano su revólver y sus escoltas nunca lo dejaban solo. Cuando salía de su casa, se despedía de sus hijos y pensaba que tal vez ese sería su último día. Al conocer la sentencia de muerte y los nombres de los sicarios, Pedro buscó a sus conocidos. Se reunió con Reinaldo, que era un hombre respetado por todos, porque era uno de los fundadores del Cartucho. Este buscó al Tigre y le exigió respeto por su amigo. Las cosas se calmaron por un tiempo, pero todos sabían que tarde o temprano acostarían a plomo a alguien para tratar de detener a la fuerza el avance de las demoliciones. Pero estas seguían. La mancha se iba blanqueando. El Cartucho se iba secando.

En el campo de batalla, la "tumbacartuchos" seguía haciendo la profilaxis urbana, demoliendo casas mientras todas las agencias del Distrito, lideradas por Bienestar Social, continuaban en su tarea de censar habitantes de la calle, ofrecer alternativas a los residentes, darle un sitio de trabajo a los cachivacheros, balasteros, ropavejeros, vivanderas, sobanderos y recicladores, y tratar de arrebatarle al vicio a cuantos quisieran regresar del infierno. Con el paso de los días El Cartucho se iba reduciendo y las casas, los edificios, las bodegas, los parqueaderos, los talleres daban paso a un inmenso lote cercado y cuidado por la Policía, que visto desde el aire parecía una sábana amarilla y cuya presencia hacia renacer la esperanza de los habitantes del Centro. Desde la Caracas se comenzaban a ver nítidas la Casa de Nariño, la Catedral y el barrio La Candelaria. El Parque empezaba a tomar forma en la imaginación de los bogotanos. Pedro, un líder comunitario natural, usó todas sus habilidades para generar confianza. Armó un discurso que transmitió a los duros, con quienes habló para disuadirlos de que lo mataran y detuvieran las obras. "Si nos matan el gobierno militariza El Cartucho. Vienen el Ejército, la Policía, el DAS y las tanquetas, y todo el mundo se jode", les repetía. "El fin del Cartucho es inevitable y es mejor que lo hagamos nosotros mismos a las buenas. El Cartucho ya esta muerto, sólo lo estamos enterrando". Pero a los jefes no les importaban esas historias. No tenían oídos para discursos. Para ellos, el Cartucho era todo y no se resignaban a ver caer una a una las casas, manzana a manzana, sin hacer nada. Algunos querían sangre. Su objetivo era sacar a los 33 obreros, la "tumbacartuchos", las 22 volquetas y la oruga que manejaba Isidro. Mientras la demolición se acercaba a la manzana 23, al corazón del Cartucho, con la decisión de desaparecer los 40 predios de la zona dedicados a inquilinatos, cacharrerías, bodegas y venta de drogas, el Loco Calderón y su socio impartieron nuevamente la orden de joder a los demoledores. El ambiente estaba caliente. El polvo de las demoliciones parecía más sicodélico que el bazuco, porque tenía locos a los señores de la droga. Miguelito lo supo primero y se lo contó a Pedro. Homero estaba cada día más ausente, las amenazas contra él eran más contundentes. Andaba con chaleco antibalas y con varios escoltas. La presión de los capos lo sacó poco a poco de las obras. Las amenazas venían de la calle novena y eran serias.

Un día Pedro y sus muchachos estaban en la calle 7 con carrera 11, demoliendo el edificio de los Guzmán, cuando aparecieron armados El Tigre y El Soldado. -Si no se quieren morir tienen que irse de este barrio, le gritó amenazante El Tigre a Pedro. -A los hombres no se les manda matar, se matan de frente. Si es tan valiente déme un arma y nos damos bala. Usted se para allá y yo acá y nos damos a ver quién queda vivo, le respondió Pedro mirándolo fijamente a los ojos. No recuerda de dónde sacó tanto valor para decir esa frase y para enfrentarse a ese hombre tan temido en esas calles. -¿Usted si es capaz de matarse conmigo?, le preguntó con frialdad El Tigre. -Sí, pero de frente, cara a cara. Usted no saca nada con matarme, porque de todos modos van a tumbar esta mierda, le dijo Pedro con rabia y en un acto suicida le dio la espalda al jefe y a su sicario y se fue caminando para el cambuche de la obra. Aunque todos estaban armados, nadie soltó un disparo. Pedro hoy reconoce que a cada paso sentía explotar el corazón y las piernas le temblaban. No mató al Tigre, pero se asustó con el cuero. Fue un duelo entre machos, en un lugar en donde pocos podían contar que habían enfrentado a un capo y a su sicario. El incidente llegó a oídos del IDU y la seguridad de la obra mejoró. La Policía aumentó el cordón de protección en la zona y les asignó escoltas de civil a los "tumbacartuchos".

Miguelito logró, una vez más, salvarle la vida a Pedro, pero la suya estaba por terminarse. Era un suicida. Una mañana llegó al cambuche de la obra, invitó a dos obreros a tomar café, sacó de la chaqueta un revólver 38 largo y se puso a jugar a la ruleta rusa. Dejó una bala en el tambor, lo hizo girar y apretó el gatillo. Quedó con los sesos regados por todas partes. A los 21 años murió sin ver crecer a su pequeña hija de unos cuantos meses de nacida, ni jugar con ella en los árboles florecidos del parque que estaba ayudando a parir. Sus amigos del Cartucho lo enterraron en el Cementerio Central. Homero pagó el entierro. Pedro lloró a su amigo y recordó sus palabras: "Mientras yo esté vivo ni pu'el putas lo matan". Pero la orden seguía vigente. Y los duros del Cartucho seguían desesperados por detener los trabajos. La mañana siguiente Pedro llegó a la obra con una melancolía inocultable. Se sentía desprotegido, vulnerable. Venía de su casa del Barrio San Bernardo, en donde pagaba arriendo y tenía, además, una bodega para almacenar las ventanas y puertas que recuperaba de las demoliciones. Ese era su negocio, que crecía y le daba una nueva forma a su vida. Entonces decidió que era la hora de dejar de jugar a la ruleta rusa con su suerte. Había pasado tres años jugándose el pellejo y sabía que era el momento para salir. Así lo hizo. Ya para entonces, junto con Homero habían demolido siete manzanas del Cartucho y los negocios estaban dañando la amistad. Cuando Pedro se fue, la gente del Cartucho sacó a Homero de la zona y entró Luis Zambrano, quien terminó la demolición.

IV

Muchos habitantes del Cartucho creyeron que ese lugar era eterno y que el poder de los capos, que compraba conciencias y silencios, aliados y protectores, les permitiría vivir por siempre en sus calles derruidas. Otros pensaron que podrían salir millonarios, al igual que los patrones, pero salieron sin nada, enfermos, desahuciados, desnudos o muertos. Cuando comenzaron las demoliciones, El Cabezón no creyó que fuera a quedar tan jodido como está ahora. Un día se fue a San Victorino a rebuscársela y cuando volvió al Cartucho ya no tenía casa, ni los papeles que acreditaban la posesión, que siempre estaban escondidos en el armario del contador de la luz. Durmió unas semanas en un cambuche de plástico en el lote de lo que fue su vivienda, hasta que la Policía lo sacó a las malas un día de junio de 2002, cuando se dio el operativo que acabó con el poder de las mafias dominantes. Aún recuerda la balacera que protagonizaron los escoltas de los duros con la ley. Hubo un muerto, unos pocos heridos, se llevaron a unos jíbaros detenidos y un muchacho perdió los dedos de una mano cuando se le explotó una bomba casera que le iba a lanzar a las tanquetas. Ese día se selló el final de la olla, el final del Cartucho. Pero nada grave pasó realmente porque la información de la toma se había filtrado y las mafias habían sacado las armas largas. No querían un derramamiento de sangre. Sabían que si usaban fusiles y granadas, como lo propusieron varios "patrones", los masacraban. Además, las tanquetas estaban por todas partes. Aunque hubo protestas y quema de carros en la Caracas, organizadas por el Loco Calderón, después del operativo policial, el Cartucho quedó taponado. Se podía salir, pero no entrar. Era un gueto condenado a la desaparición.

En abril de 2005 el gobierno del Alcalde Lucho Garzón dio la orden del desalojo final. Fue una de las jornadas más duras de su administración. La ciudad se conmovió cuando vio las imágenes dantescas de centenares de habitantes del Cartucho, desfilando en masa por la Avenida Jiménez hacia la carrera 30, rumbo al barrio Cundinamarca. Las protestas ciudadanas desafiaron a las autoridades. El Conjunto Residencial Colseguros se rebeló. Nadie los quería al lado de sus casas. Nadie deseaba de vecino un "cartuchito" que trajera delincuencia y drogas y muchos hablaban de limpieza social. Al igual que el resto del país, Pedro vio ese espectáculo y rumió maldiciones por la indiferencia social. El Distrito finalmente los condujo al antiguo matadero municipal y Bienestar Social los reubicó en centros especiales. Se prometieron muchos planes para ellos. El jueves 28 de julio de 2005, en una ceremonia especial en la que un indigente que habitó en el Cartucho, agradeció el nuevo espacio, bajo la llovizna y con mucho frío, el Alcalde Garzón inauguró el Parque Tercer Milenio, y prometió no esconder los habitantes de la calle debajo del tapete, ni invisibilizarlos. "Es grato decir qué lindo es este parque, pero detrás de esta obra se esconden miles de tragedias que no pueden estar en la indiferencia", agregó con su conocido acento social. Mientras tanto, Pedro ejercía como líder comunal en el Conjunto Bellavista, al suroriente de la ciudad, en donde la Caja de Vivienda Popular lo reubicó junto con unas cuantasfamilias del Cartucho. Él tuvo suerte, pero cree que el Distrito les cumplió a medias. Otros, como El Cabezón, se fueron con las manos vacías y hoy se están muriendo en la calle. "Soy un muerto, sólo espero que alguien venga y me entierre", dice con su acento paisa mientras usa su inhalador para no asfixiarse.

En la Arborizadora Alta, Ciudad Bolívar, Soacha y San Cristóbal, viven hoy muchos de los antiguos habitantes del Cartucho. Los delincuentes y las mafias del bazuco tienen nuevos reinos en el Bronx, San Bernardo, Las Cruces, Mártires, Santafé, Samper Mendoza y otros lugares. Pedro es un sobreviviente del Cartucho y protagonista de ese milagro inconcluso de renovación urbana. Todos los días disfruta del Parque Tercer Milenio, que permanece casi siempre vacío, bajo la sombra protectora de una red de vigilantes privados que prohíben tomar fotos y corretean a los pocos vendedores ambulantes de paletas y dulces. El San Bernardo ha comenzado a padecer el mismo vía crucis del Cartucho. Mesas de trabajo, censos, negociaciones. Pedro ahora forma parte de ese proceso. "La historia se repite, ojalá el Distrito haya aprendido la lección y no quede tanta gente lastimada", dice.